
Viernes 8 de febrero de 2008
Con el fin de evitar futuros racionamientos eléctricos, el Gobierno anunció ayer una serie de medidas que buscan prevenir cortes de suministro doméstico durante marzo.
Entre las disposiciones que presentó la autoridad se contempla una reducción de hasta un 10% del voltaje, el aplazamiento del horario de verano desde el 8 hasta el sábado 29 de marzo y la flexibilización de convenios de uso de agua a partir del 15 de febrero para los diferentes embalses hidroeléctricos.
El complejo escenario energético que arrastra el país desde 2007 se ha profundizado aún más este verano debido a la sequía que afecta a las localidades comprendidas entre la Cuarta y Octava Región.
Sumado a esto, el ministro de Energía, Marcelo Tokman, sostuvo que el año pasado no fue sólo uno de los tres años más secos de los últimos 50 años, sino que también "los combustibles alcanzaron precios internacionales récords y los envíos de gas desde argentina están en sus niveles históricos más bajos.
Por otro lado, tres factores han agravado la situación aún más: la salida de la central Nehuenco que deberá estar en reparaciones cinco meses y no uno como era la estimación inicial, los deshielos fueron muy inferiores de lo proyectado y el Servicio Meteorológico confirmó la permanencia de La Niña", señaló Tokman.
A pesar de ello, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, recalcó que "el país debe tener la plena seguridad de que el Gobierno no dejará nada por hacer a fin de que la población no se vea afectada. Contamos con que el sector privado también aportará su colaboración, pues este es un problema nacional en el que nadie debe sentirse ajeno".
MENOS VOLTAJE
Sin duda, una de las medidas que despertaron más interrogantes es la reducción de potencia en el suministro eléctrico. Desde el Ejecutivo afirman que la decisión "no es un racionamiento", pues el titular de Energía enfatizó que "en ningún caso lo que anunciamos es un decreto que le significará hoy a las familias chilenas cortes de luz, sino que busca evitar dicha situación".
Sin embargo, agregó que "no vamos a señalar frente a lo ocurrido en los últimos años, con estas medidas y con este panorama que no debiera haber racionamiento, porque siempre existe la posibilidad de que haya un nuevo factor que nos ponga en una situación como ésa".
El secretario de Estado detalló que "la reducción de voltaje permitirá bajar la demanda en un 3%, la postergación del cambio de hora contribuirá con 1,1% y la flexibilización de uso del agua nos permite tener más holgura para que no haya problemas en marzo".
Además asegura que la última medida se utilizará sólo como último recurso. "Ahora se tiene que despachar toda la capacidad de generación térmica y toda la capacidad disponible para que se utilice el agua. En eso el Centro de Despacho Económico de Cargas (CDEC) va a ser un aval para que se cumplan están condiciones antes que se utilice el agua", destacó.
Las medidas anunciadas ayer se unen a las decretadas en 2007 que incluyen la incorporación de abril dentro de la medición de las horas punta, mecanismos para que las empresas generadoras incentiven el ahorro, entrega de ampolletas eficientes a la población más vulnerable y campañas para el uso eficiente de la energía.
RECEPCIÓN
Una recepción dispar tuvo el anuncio del Gobierno entre los sectores productivos. Mientras la Cámara Nacional de Comercio (CNC) dio su apoyo al instructivo, en la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) recibieron con preocupación la indicación que permite la flexibilización del uso de aguas.
La gerenta de estudios de la SNA, Ema Budinich, señala que primero hay que ver cómo se administran las medidas anunciadas, "pues ponen en riesgo el uso del recurso hídrico para el riego en un período donde existe una alta demanda agrícola".
Por ello, a su juicio, "hay que evaluar bien las consecuencias de ocupar agua ahora, ya que existe la probabilidad de que se prolongue esta situación", concluyó.
