
Viernes 8 de febrero de 2008
El Gobierno cree que el problema mapuche -definido por la pobreza y la demanda de tierras, así como por derechos políticos y sociales específicos- debe ser asumido en su integridad en paralelo a una respuesta enérgica frente a los grupos radicalizados que operan sobre la base de la violencia.
Ayer sin la presencia de los titulares de Gobierno y Presidencia se llevó a cabo una nueva reunión del Consejo Interministerial para Asuntos Indígenas, instancia en la que se dieron cita el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, y la ministra de Mideplan, Paula Quintana, con el comisionado presidencial para el tema étnico, Rodrigo Egaña, y los intendentes de las regiones del Biobío, de los Ríos, de la Araucanía, de los Lagos y Metropolitana.
Al término de la sesión, el jefe de gabinete admitió la inquietud del Gobierno respecto del problema indígena, a partir de las amenazas de ataques armados que han anunciado grupos como la Coordinadora Arauco Malleco (CAM).
"Me parece muy preocupante. Todas las amenazas de grupos terroristas deben ser tomadas en serio y hay que actuar sobre ellas. Sin embargo, lo fundamental aquí es enfrentar el tema mapuche en su integralidad", dijo el secretario de Estado.
SEÑALES
Sus palabras son una clara señal de que La Moneda está redefiniendo la política indígena, pues con la llegada de Pérez Yoma a Interior y tras la polémica que significó el caso de "La Chepa", el titular de Interior manifestó que el Ejecutivo debe contener la mirada puramente represiva y sustituirla por una más amplia que integre el conjunto del problema indígena.
Esto pasa por la agenda sobre el punto que tiene el Ejecutivo durante este año: los proyectos de ley sobre reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y la aprobación del convenio 169 de la OIT -ambos bloqueados por la derecha.
Como muestra de esta nueva estrategia, el ministro reconoció que todos los gobiernos "no hemos tomado el tema indígena con la seriedad que corresponde".
"Normalmente lo que hemos hecho, como se ha hecho en todos los países de Latinoamérica, es que uno se preocupa del tema indígena cuando esto estalla, cuando hay problemas; ahí se toman dos o tres medidas de emergencia. Resuelto el problema uno procede a olvidarse de las promesas que se han hecho", indicó.
Según Pérez Yoma, el pueblo mapuche "entiende que hay una cantidad de promesas incumplidas a través de muchas décadas y que ellos creen que deben ser respondidas".
"Lo que queremos es poner absolutamente toda la potencia del Estado tras una solución integral y puesta en marcha de todos los planes que durante muchos años se han hecho, pero que están truncos o a medio ejecutar o que no se han ejecutado de la forma correcta", destacó el ministro.
Asimismo, Pérez Yoma dijo que el Gobierno está abierto a la posibilidad de incorporar observadores extranjeros, pues -aclaró- "lo tomaríamos como una ayuda al problema al que estamos enfrentados".
COMISIONADO
A su turno, el comisionado especial, Rodrigo Egaña, explicó que quería "formarme un juicio sobre cuáles deben ser las prioridades que debemos enfrentar más adelante".
Informó luego que a fines de febrero presentará un plan de acción al comité de ministros, "para después conversarlo con la Presidenta y para que ella tome las determinaciones sobre cuáles serán las prioridades que vamos a enfrentar en este trabajo".
Egaña agregó que Pérez Yoma, "fue muy claro en señalar que la decisión del Gobierno tiene que ver con asumir una mirada integral y a largo plazo para enfrentar los temas de los pueblos indígenas".
"El encargo que tengo es cómo desarrollamos la mirada más integral de multiculturalidad en el país. Nosotros tenemos que reconocer que en Chile tenemos pueblos distintos, y tenemos pueblos que tienen tradiciones, que tienen cultura, que tienen maneras de vivir y que a eso responden las medidas legislativas que están en discusión: la reforma constitucional de reconocimiento de los pueblos indígenas y la aprobación del convenio 169 de la OIT", explicó.