
Viernes 8 de febrero de 2008
Ni siquiera la revista británica The Economist se ha ausentado de los análisis con respecto al primer aniversario de la puesta en marcha del Transantiago, que se cumple el domingo, y que calificó como el "bus en panne" de la candidatura presidencial de Ricardo Lagos para 2009.
La columna titulada "The slow lane" ("La línea lenta") sostiene que tal como el nivel de aprobación de la Presidenta Michelle Bachelet se vio afectado durante el año pasado, tras la implementación del sistema, la reputación de Lagos Escobar también sufrió, por lo que cualquier ambición presidencial está detenida "como un bus en panne".
La publicación agrega que, a pesar de que el sistema ha mejorado gradualmente, el Transantiago se ha transformado en un modelo sobre cómo no reformar el transporte público.
Asimismo, alude a ciudades como Bogotá (Colombia), donde se han implementado sistemas similares, pero de forma paulatina, y los compara con el caso chileno, donde -afirma- los planificadores impusieron rutas arbitrarias que poco tomaron en cuenta los hábitos de los pasajeros.
La columna también alude al ministro de Transportes, René Cortázar, como quien gradualmente ha logrado ordenar el caos, enumerando una serie de mejoras al sistema implementadas por el secretario de Estado.