
Viernes 8 de febrero de 2008
"Aún queda mucho por hacer", así resume el ministro de Transportes, René Cortázar, la tarea que sigue pendiente en torno al Transantiago y si bien la autoridad destaca que desde febrero del año pasado se ha avanzado bastante asegura que todavía no están satisfechos.
"Ya las personas han pasado durante un año por una situación muy difícil, todavía hay áreas de la ciudad, hay horarios, en que tenemos resultados muy insatisfactorio, por lo tanto lo que tenemos que aspirar es en grande", comentó Cortázar en entrevista con radio Cooperativa.
A dos días de cumplir el primer aniversario del controvertido plan, la autoridad indicó que el desafío es que este año se logre concretar un sistema eficiente y satisfactorio para los usuarios.
"No es que estén fallando los números globales (cantidad de buses en la calle), porque esos están bien, lo que sí es que en determinados horarios y en determinadas partes tenemos problemas donde el servicio es inadecuado, en las noches, el fin de semana", reconoció el ministro.
Insistió que la labor que tienen por delante es construir un sistema "que sea el mejor que hayamos tenido nunca en la ciudad", por ello reconoce que queda mucho por hacer y que los cambios seguirán adelante.
En todo caso, Cortázar recordó el estudio recientemente difundido por la Universidad Católica en que se indica que "las personas que tienen largos tiempos de espera de más de 10 minutos, ha caído a la tercera parte según los estudios de la Universidad Católica".