
Viernes 8 de febrero de 2008
Con el peinado y la ropa elegida se quedó la cantante inglesa Amy Winehouse, después de que la embajada de Estados Unidos en Londres le negara la solicitud de visa para ingresar al país y poder actuar en la 50º edición de los premios Grammy. Sin duda que sus bulladas imágenes consumiendo drogas y el interrogatorio del martes, por parte de la policía galesa, por el presunto consumo de crack no fueron buenos antecedentes a la hora de evaluar la entrega del documento.
"Amy Winehouse no cantará este año en la ceremonia de los premios Grammy", que tendrá lugar el domingo en Los Angeles, indicó en un comunicado The Outside Organisation, la sociedad que representa sus intereses.
La popular cantante de 24 años se encuentra sometida a un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación, desde que el mes pasado fuera grabada fumando crack y tomado diversas sustancias durante una fiesta nocturna.
"Amy ha hecho progresos desde su ingreso en una clínica de desintoxicación y, aunque está decepcionada por la decisión, la ha aceptado y va a concentrarse en su restablecimiento", añadieron sus representantes por su forzada bajada de los escenarios en el Grammy 2008.