
Sábado 9 de febrero de 2008
Un inocente beso puede convertirse en un peligro para la salud si no se escogen los candidatos adecuados. Es por ello que la Sociedad Odontológica de Chile (SOCH) está realizando una campaña para detener la "mononucleosis" que se desata con fuerza en la época estival.
De acuerdo a la SOCH, la falta de higiene propicia el desarrollo del virus Epstein-Barr que se transmite a través de la saliva comúnmente por medio de los besos- y provoca un rápido aumento de personas infectadas.
El microorganismo ataca el sistema linfático, el bazo y, parcialmente, el hígado y provoca síntomas como fiebre, ganglios aumentados de tamaño, dolor de garganta, dolor en la zona del cuello y decaimiento. También hay personas que no presentan síntomas y la infección puede pasar como un simple cuadro gripal.
Sin embargo, lo más frecuente es que el malestar dure entre 10 y 30 días, por lo general, con reposo y bajo una intensa deshidratación. Además, en algunos casos los pacientes requieren antiinflamatorios y analgésicos.
Ante la presencia de este cuadro, es importante recurrir a un especialista ya que existen casos de complicaciones importantes aunque son pocos- y se manifiestan cuando el sistema inmunológico se encuentra muy debilitado, y puede traer graves consecuencias.
Las recomendaciones para su prevención son un frecuente y correcto cepillado, el uso diario del hilo dental y el enjuague bucal, acompañado de una dieta equilibrada. "La idea es generar el hábito de la limpieza para prevenir la aparición de infecciones y frenar la alarmante cifra que indica que cerca del 98 % de los chilenos posee alguna enfermedad bucal", advierte la SOCH.