
Sábado 9 de febrero de 2008
El Papa Benedicto XVI salió en defensa de las mujeres y denunció que en muchos países del mundo, la discriminación y la violencia en contra de ellas se mantiene por razones familiares e incluso religiosas. Por ello, exigió que se le reconozcan los mismos derechos que al hombre.
El Sumo Pontífice, quien además pidió que se combata con mayor fuerza la violencia de género, hizo estas declaraciones en el Congreso Internacional "Mujer y hombre, el humanum en su integridad", organizado por el Consejo Pontificio para los Laicos en el XX aniversario de la publicación de la Carta Apostólica de Juan Pablo II sobre las mujeres "Mulieris Dignitantem".
El jefe de la Iglesia Católica lamentó que aún persista en el mundo una mentalidad machista, "que ignora la novedad del cristianismo", el que reconoce y proclama la igual dignidad y responsabilidad de la mujer respecto al hombre.
"Hay lugares y culturas donde la mujer es discriminada y subestimada por el solo hecho de ser mujer, donde se recurre a argumentos religiosos y a presiones familiares, sociales y culturales para mantener la desigualdad de sexos", manifestó.
El Papa añadió que se siguen consumando actos de violencia hacia la mujer "convirtiéndola en objeto de maltrato y de explotación en la publicidad y en la industria del consumo y de la diversión".