
Sábado 9 de febrero de 2008
Todavía arden las ruinas de una refinería de azúcar que se incendió en Georgia después de una gran explosión en sus instalaciones el viernes. Los equipos de rescate siguen tratando de hallar sobrevivientes de la catástrofe ocurrida en esta ciudad al sudeste de Estados Unidos.
En el tambaleante edificio de varios niveles aún ardían algunos focos mientras que la inestabilidad de la estructura dificultaba la búsqueda de desaparecidos en la explosión ocurrida el jueves.
"Es un operación de rescate, hasta que se pruebe lo contrario. Tuvimos que sacar muchos escombros del área a la que estamos llegando", dijo a los periodistas el jefe de bomberos Greg Long.
Los cadáveres de cuatro personas fueron recuperados el viernes, mientras crece la preocupación por las decenas de heridos trasladados a unidades de quemados cercanas.
Más de 100 personas se encontraban dentro del edificio de la compañía Imperial Sugar, donde se envasaba azúcar en bolsas, cuando se registró la explosión hacia las 19H30 locales del jueves, dijo el capitán de bomberos Matthew Stanley.
Las causas del siniestro aún no han sido determinadas, pero los directivos de la refinería piensan que podría deberse a polvo de azúcar, precisó Stanley.
Bajo la forma de partículas en suspensión, el azúcar "puede ionizarse y arder por una pequeña cantidad de electricidad estática", explicó Stanley, quien agregó que es "raro pero puede ocurrir".