
Domingo 10 de febrero de 2008
Gonzalo Santelices ya es un general en retiro. Si tomamos al pie de la letra sus declaraciones cuando hizo efectiva su renuncia, el joven subteniente tuvo la desgracia de estar en uno de los numerosos regimientos donde hizo escala la Caravana de la Muerte. Visto así, el verdadero responsable de su tragedia sería ese destino que a muchos les hace una mala jugada. Según Santelices, "ante un estado de excepción constitucional, el incumplimiento de una orden impartida por una autoridad legalmente investida estaba penada con la pena de muerte de acuerdo al Código de Justicia Militar". En otras palabras, lo que estaba en juego era la vida de los 14 detenidos o la suya. Y bueno, el subteniente de esa época eligió vivir. ¿Se puede formular algún cargo por haber tomado esa opción?
Su tesis ha sido apoyada incluso por el juez Juan Guzmán. Según él, "en cierto sentido, todo el Ejército cumplió con órdenes que eran más o menos ilegales y no se puede encargar reo a todo el Ejército".
El renunciado oficial entiende que la justicia debería absolverlo, mientras que al otro lado exigen que se le procese como coautor por los crímenes en la Quebrada del Way. Eso lo decidirán los magistrados.
Pero más allá de esas consideraciones, hay escritos del propio Santelices que llaman la atención. No fue en 1973 sino en 1999, es decir apenas hace nueve años, cuando en la publicación "Memorial" del Ejército" escribió: "De ahí que a la llegada del 11 de septiembre la escalada de violencia en el país era cada vez mayor; ésta no fue provocada por las FFAA, como algunos piensan; muy por el contrario, ésta fue sistematizada desde los propios marxistas, siguiendo su propia dinámica para llegar a la destrucción de la sociedad chilena ".
Este comentario realizado varios años después de haber sido "testigo" de una matanza es una reflexión parcial sobre esa tragedia. Y en este caso no puede alegar que fue obligado a pensar de esta manera, so pena de una sanción disciplinaria.
También en otro número de la misma publicación se refería a la objeción de conciencia como "un movimiento llevado a cabo principalmente por algunos partidos de izquierda y centro-izquierda en el mundo, pero al cual han adherido casi todas las representaciones políticas con la finalidad de buscar un cambio radical en las instituciones armadas, de tal forma que no puedan ser, en un momento determinado, una amenaza para sus intereses".
Es una paradoja que un hombre que de manera inexorable tuvo que cumplir una orden enjuicie tan severamente a los que reclaman el derecho a no ser obligados a servir en las Fuerzas Armadas. Un principio que se basa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que determina que toda persona tiene derecho a la libertad de conciencia. Aunque Santelices no lo crea, hay personas que no quieren obedecer órdenes que van en contra de sus principios. LND