
Domingo 10 de febrero de 2008
En la edición electrónica del dominical del 20 de mayo, La Nación consagró un artículo a un asunto de corrupción entre Bélgica y Chile: "Ofensiva belga por el caso Mirage". En este artículo, el periodista Luis Narváez hace referencia a un cierto Bernard Carayon, que sería a la vez actor de la transacción y "jefe de la inteligencia económica del Gobierno" en Francia. Esta diferencia lleva a la difamación y al error:
"Bernard Carayon", citado en el artículo, es un homónimo, hombre de negocios que habría estado implicado en este asunto deshonesto, con el cual yo no tengo naturalmente nada que ver.
Como diputado de Tarn, en efecto el Primer Ministro me confió dos misiones en 2003 y 2006 sobre la inteligencia económica. Aquéllas dieron lugar a la publicación de los informes "Inteligencia económica, competitividad y cohesión social" y "En igualdad de condiciones", de una obra ("Patriotismo económico, de la guerra y la paz económica") y de numerosas iniciativas de las cuales me felicito, pero que no hacen de mí el "jefe de la inteligencia económica en Francia".
Me permito llamar la atención sobre el hecho de que se trata del segundo error cometido por un diario chileno, siendo el precedente "El Mostrador", en 2004. El carácter calumnioso de las declaraciones hechas en ese artículo me obligará, si nada se hace para corregirlo, a acudir en Chile a las autoridades competentes.
Bernard Carayon. Diputado de Tarn, alcalde de Lavaur
N. de la R.: LND lamenta la confusión y pide las excusas correspondientes al diputado.