Hace dos semanas, la Presidenta Michelle Bachelet lo llamó para que se hiciera cargo de preparar un ambicioso plan que dé solución al conflicto indígena. Hasta ese momento, Rodrigo Egaña era director de gestión de políticas públicas de la Presidencia, es decir llevaba el monitoreo y cumplimiento del programa de Gobierno a nivel nacional y regional. Pero con esta difícil misión como comisionado presidencial para asuntos indígenas, se sumó a los huincas que tendrán bajo sus hombros la responsabilidad de bajar la tensión a un indómito sector del país que se siente excluido.
-Al nombrarlo en ese puesto, ¿no se opaca la labor del director de la Conadi?
-No, yo no llego a reemplazar a nadie. Mi función es mucho más de articulación, de esfuerzo al interior del Gobierno y con actores de fuera del Gobierno para llevar adelante una cierta política. Y en este sentido, con la gente de la Conadi y con el Consejo se ha ido lentamente aclarando. En principio, ellos estaban bien desconfiados y fue la primera declaración que hicieron de que "¡no! Nosotros queremos hablar con la Presidenta porque esto no puede ser así". Pero yo me junté con ellos el miércoles y empezamos a trabajar. Hemos tenido varias reuniones con comisiones de ellos y hoy día tuvimos dos más y el jueves vamos a tener otras dos, fundamentalmente para ir escuchando los planteamientos que ellos tienen.
-¿Cómo asegura que el tema indígena no será olvidado después de que el Gobierno tome dos o tres medidas, como ha ocurrido desde 1990?
-No quisiera adelantar cuáles serán esas medidas, porque he estado conversando con mucha gente y la próxima semana seguiré haciendo eso. Armaré una propuesta de trabajo a fines de febrero con los ministros y después, en marzo, se lo presentaré a la Presidenta para que ella pueda con los ministros decidir cuál es el curso de acción que se seguirá. Yo creo que hay una cuestión muy importante, que es cómo se institucionaliza de mejor manera en el Estado la temática de los pueblos indígenas. En la Comisión del Nuevo Trato que presidió don Patricio Aylwin viene una proposición bien específica, que es crear una Subsecretaría de Asuntos Indígenas como autoridad política en el Gobierno.
-¿Y qué se ganaría con una subsecretaría?
-Eso aseguraría permanencia, presencia y una serie de cosas que hoy día la Conadi no puede hacer por sí misma.
-¿Pero sería para el 2010 o dentro de este Gobierno?
-La discusión de la ministra de Medio Ambiente duró un año. Y en el Gobierno de Lagos se sacó el Ministerio de Cultura en dos años de discusión. Entonces, no creo que haya problema. De hecho, el proyecto de ley está listo, incluso se dejó preparado en la época del Gobierno anterior. Técnicamente no es una tremenda innovación.
-Por qué tanta confianza si el reconocimiento de los pueblos indígenas aún no se aprueba en el Congreso. Es un tema que no depende sólo del Gobierno.
-Es verdad que depende del Parlamento y se requiere de acuerdo político. Ahora tiene poca presentación para los pueblos indígenas seguir esperando. Recién estaba reunido con unos obispos evangélicos mapuches y me decían que esto no puede seguir, porque si en 17 años un país y una clase política no han podido resolver el tema, quiere decir que es un poquito inepta o hay muy poca voluntad, muy poca inteligencia para enfrentar el tema. Pero hoy estamos no en un punto de quiebre, pero sí en un punto complejo.
-¿Y usted cree que la huelga de hambre de "la Chepa" ayudó para generar conciencia en la clase política?
-A ver. Esta decisión de nombrar un comité de ministros que se preocupara y un comisionado es un tema que se venía discutiendo de hace bastante tiempo en el Gobierno.
-¿No fue producto de la crisis que se podía desatar con la muerte de ella?
-No, eso lo puedo afirmar con pleno conocimiento de causa: el tema estaba en la agenda. El hecho que haya salido el mismo día fue una mera coincidencia; o sea, si el tema de "la Chepa" se hubiese arreglado cuatro días antes, esto habría salido después. Ahora, es cierto que la huelga de hambre llamó la atención. Y el Gobierno reaccionó por las razones que explicaron los ministros. Aquí hay un principio de defensa de la vida y, por lo tanto, si hay que flexibilizarse en ciertas cuestiones reglamentarias, hagámoslo.
-¿Cuál será la coordinación de la policía, con los intendentes y autoridades, para evitar el círculo vicioso de la violencia, que es retroalimentada por la fuerzas represivas?
-El enfoque básico que hemos conversado es que tenemos que adelantarnos a los problemas. Tenemos que trabajar preventivamente en identificarlos, y para eso las principales herramientas son el diálogo, la negociación, la búsqueda de consenso; incluso, concordar desacuerdos en ciertas materias, porque no vamos a estar siempre en todo de acuerdo. Y lo que noto es que hay desconfianza
-¿Eso es mutuo?
-Es mutuo. Creo que parte importante de los problemas de los pueblos indígenas está en los no indígenas chilenos. Dónde está el maltrato, la discriminación, la falta de respeto. Dónde está el uso del lenguaje agresivo, la discriminación salarial. No está en los pueblos indígenas, está en el otro lado. Entonces, si en el otro lado no nos damos cuenta de eso yo no soy indígena , de que si no cambiamos en el resto de la sociedad la manera de aproximarnos al tema, no podremos avanzar como país. Tenemos que ser conscientes de que cuando se van acumulando malestares se transforman en rabia, frustración, lo que puede generar reacciones muy complejas. Eso es responsabilidad de todos los actores, no del que reacciona no más. Cuando un hijo hace ciertas cosas, uno se tiene que preguntar qué hizo como padre, porque al final las cosas son de a dos, de a tres, no son de a uno.
-¿Cómo van a enfrentar las acciones de la Coordinadora Arauco Malleco?
-Bueno, el jueves el ministro del Interior dijo muy claro que cuando alguien comete un delito tiene que responder por la acción delictiva que ha hecho.
-La coordinadora ya anunció que no quieren diálogo con ustedes.
-Sí, está bien. Pero entendemos que el mundo indígena en general y el mundo mapuche en particular no tienen una sola autoridad que los represente. Cada lonko dirige su comunidad; hay algunas agrupaciones más tradicionales, y la Coordinadora Arauco Malleco es una organización que se ha dado para que los mapuches se expresen en la sociedad, pero hay muchísimas otras.
-Sí, pero la visibilidad mediática de la coordinadora es...
-Es grande, pero también es una visibilidad que se la dan los medios de comunicación. LND