
Lunes 11 de febrero de 2008
Dicen que la prensa deportiva europea es bastante exigente. Pero los últimos hechos parecen demostrar lo contrario. Ahí tienen el caso del astro chileno Matías Fernández. Recién un año después de su llegada se dieron cuenta de que el ex crack colocolino no cuaja en el Villarreal y eso pese a que el equipo de Pellegrini se caracteriza por sacar virtudes hasta del más despreciado de los jugadores que recaló en el Viejo Continente. Ahí tienen el caso de Forlán, que primero llegó al fútbol inglés y después fue mandado, casi a modo de desahucio, a tierras españolas. Fue ahí donde el delantero uruguayo alcanzó la consagración que ni siquiera en Independiente de Argentina había visto. O el ejemplo de Juan Riquelme, que primero aterrizó en Barcelona, club que se dio cuenta de que no era lo que andaba buscando y por eso lo mandó por el despeñadero. Fue la figura del Villarreal que llegó a las semifinales de la Champions League.
Pero ninguna de estas constantes parece repetirse con el ex crack de Colo Colo. Si usted lo mira en la televisión por cable ve que se limita a pasar la pelota. Parece un liceano asustado entre los avezados profesionales. Hasta a veces se ha visto a algunos de sus compañeros reprendiéndolo casi como a aquel que da sus primeros giros en bicicleta. ¿A qué se deberá que tantos que alguna vez vistieron la blanca tienen problemas para descollar en otras latitudes? Un tema digno de estudio... claro que entre los menos fanatizados.