
Miércoles 13 de febrero de 2008
El conflicto salmonero no para. Los trabajadores mantienen firme su postura de no bajar las movilizaciones hasta que se forme una mesa de diálogo y la empresa Aguas Claras señaló que no negociará bajo presión.
En ese escenario los trabajadores solicitaron ayer la mediación del Ejecutivo para lograr acuerdos. Sin embargo, el ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, descartó esa posibilidad al afirmar que "la responsabilidad de una negociación colectiva es entre la empresa y su sindicato, el Gobierno no está para ser árbitro laboral, sino para hacer cumplir la ley".
Estas palabras molestaron a los trabajadores de Aguas Claras, quienes a través del presidente del sindicato, Benjamín Teneb, recalcaron que con las declaraciones "el Gobierno instala una tremenda brecha entre los trabajadores y el Estado, porque hoy en día el Ejecutivo se hace parte de la manipulación que hace la salmonera. Con las palabras del ministro Vidal se hacen parte de la empresa".
En tanto, el ministro (S) del Trabajo, Mauricio Jélvez, apoyó la opinión del vocero del Ejecutivo y argumentó que "a este ministerio no le corresponde intervenir en las negociaciones colectivas, es un asunto entre particulares. No es función nuestra mediar, a nosotros nos corresponde velar para que las leyes se cumplan", dijo.
"Así no negociaremos"
El gerente general de la salmonera Aguas Claras, Agustín Ugalde, señaló a Radio Agricultura que los conflictos en los centros de cultivo tienen decidido a los ejecutivos de la empresa a no retomar las funciones mientras no se desalojen las plantas. "No vamos a negociar en condiciones de violencia", aseguró el directivo. Asimismo, Ugalde manifestó que la paralización no es el sentir de la mayoría de los trabajadores. "Es un grupo minoritario que se maneja muy bien, y que está instigado por agentes externos y pienso que detrás está el Partido Comunista (PC). Hay una motivación política", aseguró.
En ese sentido Ricardo Casas, presidente de los trabajadores del salmón y la pesca, desmintió cualquier vinculación con el PC y señaló que con estas declaraciones se "busca desperfilar el movimiento para que pierda fuerzas, pero Ugalde está totalmente perdido con sus declaraciones", sentenció.
Mediación de la Iglesia
En tanto un grupo de dirigentes sindicales se acercó hasta la Catedral de Puerto Montt para pedirle al arzobispo de la ciudad, Cristián Caro, su intervención en el conflicto de forma semejante a como lo hizo el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, en la disputa de Codelco con los contratistas. "Le pedimos que como ente de la Iglesia Católica sea un mensajero, así como lo hizo monseñor (Alejandro) Goic", señaló.
En tanto la autoridad religiosa afirmó que "en la medida que esté en mis manos, haré lo que pueda, pero aquí lo importante es evitar la violencia", respondió monseñor Cristián Caro.