
Miércoles 13 de febrero de 2008
Los incendios forestales -lamentablemente- siguen siendo una de las imágenes más comunes del verano. Y esta temporada parece querer batir todos los récord: de los 32 incendios que se registran desde Valparaíso hasta Magallanes, 17 se encuentran activos y 15 están controlados, según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi).
La entidad decretó ayer zona de alerta en las provincias de Concepción y Ñuble -Octava Región- que se han visto afectadas por dos grandes focos de incendios. Sólo la provincia de Bío Bío retornó ayer a la alerta amarilla, luego que el incendio que la afectaba fuera controlado.
También se encuentran en alerta amarilla las regiones de O Higgins, del Maule, Araucanía, de los Ríos.
En tanto, la Región de Los Lagos, con 18 focos de incendio, tiene a Osorno y Puerto Octay bajo alerta temprana preventiva y a Chiloé, Palena y Llanquihue con alerta roja.
La Región de Los Lagos es la que presenta mayor cantidad de incendios, los que a la fecha han consumido unas 3 mil hectáreas.
Al cierre de esta edición en las regiones de Valparaíso y el Maule se habrían extinguido la totalidad de focos.
Catalina Bau, directora ejecutiva del CONAF señaló que "tenemos incendios activos en la Región del BioBío, Los Lagos y Aysén, los cuales están en proceso de controlarse. En general no se están generando nuevos focos, sino que son los mismos que estamos tratando de liquidar a la brevedad".
Más de 4 mil hectáreas afectadas
Hasta el momento, se estima que el fuego ha afectado unas 4208,57 hectáreas en total. Sin embargo, todavía no se han cuantificado los daños, ya que el efecto del fuego ha afectado principalmente a bosques nativos, pastizales y arbustos por lo que la Corma (Corporación Chilena de la Madera) señaló que la estimación de daños en la industria forestal ha sido menor. Conaf, en tanto, indicó que han gastado cerca de 3,3 millones de dólares en combatir las llamas durante la temporada estival.
Calor y viento
Las medidas de contención y de coordinación de los organismos integrantes del Sistema de Protección Civil han permitido controlar de mejor manera los incendios, tarea en la que han trabajado brigadistas de CONAF, bomberos y Carabineros, además de personal municipal y de las empresas forestales de los sectores dañados. A su vez, Onemi sigue coordinando el trabajo de combate del fuego, el que se ha complicado por acción del viento y las dificultades del terreno que han obstaculizado una rápida acción.
Asimismo, se señaló que la ola de calor -que ha afectado a la zona sur del país- ha generado que la sequedad de la vegetación haga más propensa la aparición de focos incendiarios y la propagación del fuego.
Es por eso que las autoridades han repetido el llamado a no encender fogatas ni quemar pastizales.
Sin embargo, la causa de los incendios todavía no puede ser establecida, ya que hay focos que todavía se encuentran en desarrollo. A pesar de ello, CONAF estima que un 47,8% de los incendios se produce por tránsito de personas y vehículos, mientras que un 13,8% por acción intencionada.
