
Jueves 14 de febrero de 2008
Científicos estadounidenses desarrollaron un proceso nanotecnológico que podría ser usado para fabricar literalmente vestimenta electrizante.
Bastaría con el latido del corazón del usuario, los pasos o una leve brisa para mover diminutos nanoalambres fijados en microfibras textiles y generar energía, indicaron Zhong Lin Wang y colegas del Instituto de Tecnología Georgia, en Atlanta, estado norteamericano de Georgia, en un artículo publicado en la revista científica británica Nature.
Los investigadores hicieron "crecer" de forma estrellada nanoalambres de óxido de zinc en las fibras textiles y transformaron esas fibras en hilo.
"Al entrelazarse dos fibras y moverse los nanoalambres, se transforma energía mecánica en electricidad a través de un proceso semiconductor piezoeléctrico", explicaron los científicos.
El efecto piezoeléctrico, descubierto a fines del siglo XIX, describe la propiedad de algunos cristales de generar una tensión eléctrica por una deformación mecánica.
Esto es aplicado en la actualidad en numerosos aparatos, entre ellos los relojes de cuarzo, las impresoras a chorro de tinta y los encendedores eléctricos.
Alrededor de un metro cuadrado de tela alcanzaría para generar hasta 80 milivatios de electricidad, una cantidad suficiente para artículos electrónicos pequeños como un teléfono móvil o pequeños sensores militares, dice el artículo en Nature.
El proceso también podría ser aplicado en tiendas de campaña.