Todavía no hay atisbos de solución en el conflicto que mantienen desde hace más de un mes la empresa salmonera Aguas Claras y sus trabajadores en Puerto Montt.
Después de la fallida negociación colectiva, los trabajadores en huelga legal continúan con la toma de algunas instalaciones, concitando más ayuda entre sus pares sindicalizados, y buscando un mediador en la Iglesia.
Ayer, el gerente general de Aguas Claras, Agustín Ugalde, reiteró que no están dispuestos a conversar si los trabajadores mantienen la toma.
"Este es un problema importante. Imagínese que la planta de Calbuco ocupa como 900 personas, son el 20% de la fuerza laboral de este pueblo y la planta hoy está cerrada sin goce de remuneración, porque tiene cierre temporal que dura 30 días y si esta situación se mantiene la planta va a ser cerrada definitivamente".
Según las cuentas de Ugalde, cada día que la planta faenadora está detenida se pierden 30 mil dólares. A la fecha, la empresa ya tiene una pérdida de 600 mil dólares.
"El monto en riesgo, en peligro por un mal manejo o por una mala operación de la gente que tiene los centros de cultivo tomados, pone en riesgo 12 millones de dólares en el mar y cuatro millones de dólares en los centros de agua dulce en el lago Chapo", dijo a La Nación.
El ministro secretario general de Gobierno, Francisco Vidal, insistió en que La Moneda no mediará en este conflicto. "Un sistema de convivencia se estructura en base a leyes. La negociación colectiva a uno le puede gustar como está o no, pero la negociación hoy día es entre la empresa y el sindicato. El gobierno no tiene nada que ver con eso", señaló.
Ahora bien, "si en el marco de la negociación colectiva, el empresario o los trabajadores se salen de las normas y alteran el orden público, la fuerza del derecho -es tanto - para el empresario como para los trabajadores. Así de claro, si no hay que confundirse, ni perderse", destacó el vocero.
Hasta el intendente de la Región de los Lagos, Sergio Galilea, salió al paso del conflicto ofreciendo sus servicios mediadores en busca de una salida pacífica al conflicto.
"En medio de circunstancias complejas entre trabajadores y la empresa, nosotros no vamos a abandonar nunca la perspectiva del diálogo. Y eso supone empresarios que tengan una visión de compromiso social con sus trabajadores como debe ocurrir con la empresa salmonera, y requiere también de trabajadores que actúen responsablemente en el marco jurídico y legal y hacer reivindicaciones que sean pacíficas y civilizadas", dijo.
IGLESIA MEDIADORA
Ante estas posiciones de intransigencia, nuevamente surgió la Iglesia Católica como una entidad mediadora entre empresa y trabajadores. El conflicto mapuche y el debate en torno al salario ético, dan confianza a los empleados en huelga.
Desde que inició esta segunda movilización, los trabajadores han insistido en que desean que la Iglesia Católica medie en el conflicto. Ayer preparaban una carta dirigida al presidente del episcopado, monseñor Alejandro Goic, quien se encuentra de vacaciones.
Benjamin Teneb, presidente del Sindicato de Trabajadores de Aguas Claras, dijo a La Nación que todavía no han recibido respuesta. La carta, tiene por objetivo "tener una respuesta más oficiosa y más rápida. Y con eso queremos que la Iglesia intervenga y nos abra los canales de comunicación para poder negociar con la empresa".
En la misiva, plantean que el ofrecimiento de la empresa está muy por debajo de las expectativas, más aun considerando "que hoy en día está instalado en el país el tema del salario ético.
Además el planteamiento de la empresa es demasiado precario, ya que nos ofrecen un 5,6% lo que equivale a unos 8 mil pesos. En cambio, nosotros pedimos un sueldo base de 350 mil pesos que se componen del 60% fijo y el 40% variable a través de los bonos de producción".
El arzobispo de Puerto Montt, monseñor Cristián Caro, quien debiera iniciar las conversaciones no quiso referirse específicamente al conflicto por ahora, a la espera de un mayor tiempo de reflexión.
Consultado al respecto, el gerente general de Aguas Claras dijo que no necesitan intermediadores. "Sólo necesitamos que se depongan las actitudes de fuerza y violencia en forma permanente. Que se devuelvan los centros tomados hoy y haya un compromiso de no realizar tomas en el futuro".
SUMANDO MÁS CANDIDATOS
Ricardo Casas, presidente de la Federación de Trabajadores de la Industria del Salmón y Pesquera, señaló que en Puerto Montt, el sector industrial, donde se encuentra las mayor cantidad de planta de proceso, está acordonado por Carabineros.
"Los trabajadores en este minuto se encuentran en una olla común en la Plaza de Armas de la ciudad y también en la de Castro".
En cuanto a la convocatoria para que otros sindicatos se sumen a las movilizaciones, Casas dijo que están a la espera. Hasta el momento se han agregado sólo en forma solidaria y compartiendo en las ollas comunes algunos sindicatos de Multiexport, Marine Harvest, Ventisquero, entre otros.
A juicio de Benjamin Teneb, de Aguas Claras, todavía faltan un par de días para que se sumen más sindicatos.
Con respecto a las declaraciones de Agustín Ugalde gerente general de Aguas Claras, Teneb dijo que está personalizando el conflicto, pero que no bajarán los brazos.
"Ya nos han engañado varias veces y no le creemos a Ugalde. Pues una vez nos prometieron que se iba a formar una mesa tripartita y no se hizo y ahora quiere que le devolvamos los centros para ponernos a conversar, no pues, ya no le creemos. Además, que diga lo que quiera porque ya estamos cansados de sus declaraciones picantes y él sabe que los trabajadores no se van a bajar por unas declaraciones a medios de prensa".