
Domingo 17 de febrero de 2008
Aman el poder por sobre todas las cosas, pero nunca lo reconocen en público. Son exitosas y desde sus puestos de profesionales top generalmente de círculos como el del modelaje, el arte, el periodismo o el espectáculo arman sus redes para acercarse a la clase política imperante. Se aproximan a ellos, se hacen amigas a punta de encantos y el fair play de la natural seducción humana.
Son las hoy llamadas Bruni, término derivado del meteórico matrimonio del Presidente galo con la cantante italiana y que se suman a otras igual que a ella que armaron un puzzle de notoriedad con sus potentados cónyuges. ¿Por qué le dan el sí a este tipo de chicos si en definitiva pueden por sí mismas acceder a todos los placeres mundanos? Las respuestas son múltiples: desde que necesitan un poderoso para lograr mayor popularidad, o el inicio de una carrera política paralela a sus novios, o por el placer de codearse con líderes planetarios.
Es por eso que no es raro que contraigan matrimonio con candidatos a la presidencia, como fue el caso de Cecilia Bolocco, o las más afortunadas con presidentes ya electos, como es Carla Bruni, mientras otras las con menos suerte quedan en la categoría de amantes que admiran a su príncipe de lejos. En esta última categoría, por lo demás, la más triste de todas, la historia reconoce a un centenar. Entre ellas la cantante María Callas, diva de la ópera que se enamoró del magnate naviero Aristóteles Onassis, quien la amaba como amaba a todas sus mujeres: por su femineidad y su cuerpo. A pesar de que esta mujer le podía ofrecer estatus, Onassis no se casó con ella, sino con Jackeline Kennedy, la famosa viuda del Presidente JFK. Ya lo decía Henry Kissinger: el poder es el afrodisíaco más fuerte de todos.
Según la periodista y miembro del directorio de TVN, Marcia Scantlebury, este gusto por acercarse a hombres de esta naturaleza se explica porque la ideología patriarcal asigna distintos valores a hombres y mujeres. En ellas se enfatiza la capacidad reproductiva, la maternidad y, por cierto, la belleza, y en ellos el éxito económico y el poder. De ahí que esta mezcla sea atractiva y explosiva para ambos. Dicha marginación de los códigos del poder en que ha estado subyugada por siglos la mujer hace que las féminas "se sientan intrigadas y atraídas por quienes lo poseen", añade Scantlebury.
CHILE 21 AFRODISÍACO
Según la directora ejecutiva de Chile 21, María de los Ángeles Fernández, "el poder es un gran afrodisíaco, porque atrae otros recursos, como son el prestigio y el reconocimiento social". Disfrutar de la influencia que puede irradiar de un Presidente no tiene que ver ni con la fama ni con el dinero, sino con un charme especial. Este tipo de mujeres admiran a sus hombres y disfrutan de la sensación de poder conseguirlo todo junto a quien ha llegado más alto que ellas. En este sentido, María de los Ángeles añade que de este tema se ha escrito en los diarios españoles: " El País , planteaba que Carla Bruni es una jugadora, que ella ha tenido de todo y siempre le gusta probar. Le faltaba degustar de este bocado, al parecer".
Cecilia Bolocco es el ejemplo más cercano de estas ansias de poder en nuestro país. La conductora y ex Miss Universo hizo de su matrimonio con el ex Presidente Carlos Menem una verdadera empresa. Carlos, siendo un hombre físicamente poco agraciado, era en los ojos de Bolocco un príncipe encantado.
La rubia se mostró tanto en Chile como en Argentina como la novia enamorada de su "dulcito", mientras la opinología intentaba descubrir los encantos del argentino 35 años mayor que ella. Ambos se pasearon por estelares y ella no podía más de alegría. Tras cumplir sus 40 años declaró en la revista "Cosas": "Hoy estoy más enamorada de Carlos".
Le preguntamos a Jacqueline Tichauer, ex asesora del PPD y que trabajó junto a políticos como Guido Girardi y Jorge Schaulsohn, qué tipo de atractivo generan los poderosos. Con la experiencia de trabajar con esos políticos, respondió que "éste fenómeno es absolutamente real. Yo me siento una víctima porque a mí me encantan los hombres con poder".
¿Cuál es el placer que ves en ellos?
Mira, es simple. Imagínate estar con José Miguel Insulza, que es calvo y gordito, pero lo que provoca es una cosa erótica, porque él es un seductor de masas y, por supuesto, también de mujeres, y si tú, como mujer, puedes seducirlo a él, eso es tremendamente atractivo. El poder tiene eso, de estar en el límite, es como una droga".
Una droga que genera adicción. Bolocco fue coqueta como entrevistadora hasta con Alberto Fujimori. Ahora, sin hacer un test sicológico que evidencie su pasado estado emocional, Tichauer defiende el sentimiento del amor de la ex Miss Universo. "Estoy absolutamente convencida de que Cecilia estaba enamorada de Carlos Menem. Un hombre que por ser descendiente árabe es un seductor por naturaleza y que, además le entregó beneficios como viajar, entre otras cosas", explica. Relación amorosa que duró seis años, hasta el escándalo de las fotos sacadas en Miami que mostraban a Cecilia haciendo topless y en actitud romántica con el empresario Luciano Marocchino. La pregunta es: ¿habrá otro Presidente latinoamericano que se deje seducir por los encantos de Cecilia Carolina? Sólo el tiempo lo dirá.
OBSESIVAMENTE TONIFICADAS
Las Bruni son bonitas y generalmente famosas en sus países y con reconocidas trayectorias entre sus pares nacionales. Son obsesivas incluso personalmente con sus cuerpos, que mantienen tonificados cuando han saltado ya la barrera de los cuarenta y tantos. Son calculadoras, autoexigentes, muy racionales, con poca tolerancia al fracaso, pero cuando se enamoran se entregan completamente, incluso olvidando el sentido primario de su conquista, que puede ser para beneficio propio. Como modelos se presentan en la prensa con books muy elegantes, posando completamente desnudas como si esa fuera la forma de gritar al mundo que son transparentes. Hay que entender que en ellas el poder, la soberbia y el orgullo caben en un mismo cuerpo y en un mismo corazón.
La cantante alemana Petra Berger, en 2004 dedicó su disco "Mistress" a todas aquellas que explotan la inteligencia, la seducción y sus habilidades sexuales para estar junto al intocable que desean. La lista suma 12 representantes, entre ellas Hillary Rodham Clinton, ex primera dama de Estados Unidos que enfrentó hace diez años el escándalo entre su marido, Bill Clinton, y la becaria, de entonces 23 años, Monica Lewinsky. Pelea donde Hillary ganó porque en vez de divorciarse de su mentiroso marido lo que hizo fue hacer carrera propia, dejando a Lewinsky en el olvido e intentando ocupar el Salón Oval, pero no para los usos de un ring amatorio, sino para la pasión personal de ser Presidenta de Estados Unidos. ¿Será el destino de Carla Bruni? LND