
Lunes 18 de febrero de 2008
El Gas Natural Licuado (GNL) surgió como una alternativa ante las crecientes restricciones que amenazaban la generación eléctrica interna y la continuidad tanto industrial como doméstica del servicio. Este complicado escenario obligó a las centrales hidroeléctricas -que realizan sus procesos en base a gas- a convertirse y utilizar petróleo o carbón, lo que aumentó sus costos de producción y contaminación.
Así las cosas, en el norte del país se dio el vamos a dos centros de GNL. Uno de ellos estará ubicado en Quintero, Quinta Región, y comenzó su construcción en mayo de 2006 y el otro se concretará en la localidad de Mejillones, Segunda Región. Este último recibió la semana pasada la aprobación de la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) de la Región de Antofagasta, con lo cual se espera que en marzo de 2009 comience la construcción de un muelle y un terminal de regasificación en tierra, arribando el primer barco con gas a finales del próximo año o comienzos de 2010.
Interés minero
Los clientes más grandes de esa zona del país son las mineras, entre ellas Codelco, y para éstas era indispensable asegurar los recursos del hidrocarburo. Ante esto, el Gobierno encargó a la cuprera estatal iniciar un proyecto de planta de regasificación para alimentar las centrales y asegurar el suministro eléctrico para las mineras y los clientes residenciales. Por esta razón Codelco encabezó la iniciativa junto a la compañía francobelga Suez en calidad de socio y de las mineras privadas Escondida y Collahuasi, como clientes.
Si bien, la construcción de ambas plantas no asegura la solución a la crisis energética del país, las iniciativas han concitado el apoyo del sector privado que las ve como una buena herramienta para diversificar la matriz de energía y aumentar la cantidad de proveedores de gas, debido a la incertidumbre que despiertan los envíos desde Argentina, principal abastecedor nacional.
El hecho de que Codelco esté encargado de este proyecto no significa que la minera esté cambiando su rubro. De hecho no están contemplados más proyectos de esta índole, aunque esto no quiere decir que el tema de la energía no les preocupe, pues es un insumo estratégico que afecta de modo relevante los costos de producción.
Juan Eduardo Herrera, presidente del directorio de GNL Mejillones y consultor de proyectos especiales de Codelco, disipó algunas dudas sobre la planta y el impacto efectivo del proyecto que dirige para la zona norte del país.
-¿Qué beneficios reales traerá GNL Mejillones a Chile?
-Básicamente la planta GNL en Mejillones aumentará la oferta de energía eléctrica para el norte del país, y además diversificará las fuentes de generación eléctrica al abrir la posibilidad de traer gas natural licuado para la alimentación del sistema.
-¿Es una real alternativa para la diversificación energética del país?
-Así es. El sistema eléctrico del norte -que es independiente y está separado del sistema eléctrico del resto del país-, funciona hoy sobre la base de la generación a carbón o petróleo diésel, ante la casi total ausencia del suministro del gas argentino. Tener una planta de GNL permite incorporar de nuevo el gas natural como un insumo energético para el norte de Chile.
-¿Existen riesgos medioambientales u otros peligros con la construcción de este tipo de plantas?
-Las plantas de regasificación de gas natural licuado son instalaciones muy limpias, utilizan un proceso químico en que, a través de cambios de temperatura, el gas licuado vuelve a transformarse en gas natural. Por lo tanto no involucran prácticamente ningún tipo de contaminación ambiental. Estas plantas permiten generar electricidad en forma mucho más limpia que la producida con carbón o diésel.
-Algunos expertos dudan que el GNL solucionará el déficit energético, ¿qué opina usted al respecto?
-Creo que el GNL como único instrumento no solucionará el problema energético del norte del país, pero estoy convencido que lo que el norte necesita es una matriz energética más diversificada, con una mayor variedad de insumos energéticos. Así se podrán enfrentar de buena manera situaciones difíciles que afecten a algún tipo de insumo, sin poner en riesgo la estabilidad o seguridad del sistema en su conjunto.
-Una vez en funcionamiento la planta de Mejillones, ¿qué porcentaje del consumo energético nacional provendrá de ella?
-Inicialmente entre 2010 y 2012 la planta de GNL proveerá gas natural para generar el equivalente a 400 MW año de energía, eso es, aproximadamente el 20% del consumo total del norte de Chile. La planta tiene mayor capacidad de regasificación de GNL pero por el momento eso es lo que GNL Mejillones S.A. ha logrado contratar como compras del GNL y como ventas de gas natural. En el futuro esperamos poder ampliar este volumen de oferta de gas, pero ello dependerá de las posibilidades de comprar GNL adicional y también de vender gas natural adicional.
-¿Cuándo piensan definir la construcción del tanque de almacenaje en tierra?
-La construcción del estanque en tierra es un proceso muy largo, demora entre 3 y 4 años y por lo tanto sería deseable una definición de este tema ojalá en el curso del 2008.
Además, el ejecutivo destaca las condiciones de seguridad que tienen estos recintos. "Los estándares con que se construyen estas plantas son muy altos. En Europa y Estados Unidos estas instalaciones se ubican prácticamente en medio o muy cercanas a centros urbanos. Actualmente no hay registro de accidentes de consideración para este tipo de instalaciones", concluye Herrera. LN