El sorpresivo anuncio de Fidel Castro dividió a la comunidad internacional, entre quienes avizoran una transición democrática en la isla y quienes pronostican la continuidad del régimen comunista.
En el marco de la primera posición, la Unión Europea (UE), a través de su alto representante, Javier Solana, espera que la renuncia de Castro permita a Cuba encaminarse hacia una transición "pacifica y rápida". La comisión europea reiteró su oferta de entablar un "diálogo político constructivo" encaminado a la futura democratización de la isla, según el portavoz del comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel. El Gobierno de España acompañará, ayudará y hará "todo lo que esté a su alcance" para que el futuro de Cuba sea "el mejor posible para todos los cubanos", aseguró el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Francia expresó "su disponibilidad para cooperar con Cuba y acompañarlo en el camino que debe conducir hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos", en voz del Ministerio francés de Exteriores, Pascale Andréani. Para el Reino Unido, la retirada de Castro crea una oportunidad para que Cuba haga progresos hacia la democracia, según señaló un portavoz del Primer Ministro británico, Gordon Brown. El Gobierno de Alemania espera asimismo que abra el camino hacia la democratización de la isla.
En la otra posición, China saludó al "dirigente revolucionario" y "viejo amigo" e indicó que deseaba que ambos países, gobernados por partidos comunistas, mantengan sus buenas relaciones. "El Presidente Castro es un dirigente revolucionario profundamente amado por el pueblo cubano y también un viejo amigo del pueblo chino", indicó el ministerio chino de Relaciones Exteriores. Vietnam, otro fiel aliado comunista de Cuba en Asia, expresó por boca de su portavoz diplomático Le Dung su convicción de que "sea cual sea su posición, el Presidente Fidel seguirá consagrando su inteligencia y su fuerza a la causa revolucionaria cubana".
En tanto, el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, señaló que "lo mejor que puede hacer la comunidad internacional es dejar que los cubanos resuelvan por sí mismos los problemas de su transición política, institucional y económica" sin "interferencias foráneas".