"Mercenario" y "ecotraidor" fueron dos de los más finos epítetos que recibió Patrick Moore cuando empezó a hablar de las virtudes de la energía nuclear. Sus antiguos camaradas verdes no se explicaban el cambio de postura de uno de los activistas que a comienzos de los setenta había fundado Greenpeace en el sótano de una iglesia de la calle 49 y Oak, en Vancouver (Canadá).
Moore se retiró de la ONG ecologista en los ochenta y hoy promueve por el mundo las ventajas de la energía atómica, pese a que en el pasado temía lo que él denominaba el "holocausto nuclear".
Una de sus próximas paradas será Chile, donde aterrizará para ser uno de los principales expositores de un seminario sobre energía nuclear que se realizará Espacio Riesco el próximo 27 de marzo.
Moore director de la ONG Forest Alliance y mandamás de Greenspirit, una consultora ambiental que asesora a las grandes empresas de Canadá arribará a Santiago con la idea de demostrar con sus argumentos que este tipo de energía es la única alternativa para reducir las emisiones de CO2, como lo hace habitualmente en sus conferencias.
Junto a él estarán en el seminario representantes de los gobiernos más experimentados en el tema, como Estados Unidos, Canadá, Francia y Rusia, y ejecutivos de las más grandes compañías de la industria nuclear: General Electric, Areva y Westinghouse.
Quienes organizan el evento son la Universidad Adolfo Ibáñez y la Asociación Gremial de Empresas Eléctricas, siempre interesadas en buscar alternativas para abastecer a sus clientes.