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  Cuba, una noche larga

Lunes 25 de febrero de 2008

Ahora estoy cansado. Cansado de la mentira dicha como historia que come las ideas y pervierte mi memoria.

No es algo físico. Es un desencanto, una desilusión y un tedio por quienes nos alientan a alimentar su apetito de poder y servirles como idiotas, ¿a cambio de qué? Así rezaba el profesor de inglés.

Yo del lado del sol y él en medio de la construcción conversaba del fastidio del régimen de Castro. En Cuba son miles los cansados, con enojo y desilusión por las promesas aplazadas.

Ya la revolución tiene otros bríos, porque el proyecto del comandante terminó en una religión, donde José Martí, sin imaginarlo, se convirtió en una especie de santo de todo ese ritual.

Las canciones, consignas, eslóganes y un sinfín de detalles hacen de Cuba un lugar complejo, tanto para los que viven como para los que la visitan. Es verdad que el turista es tratado como rey y no tiene problemas; pero la miseria, el hambre, el temor, el desabastecimiento y el famoso bloqueo no animan a permanecer por mucho en la isla. ¡Ay Cuba! ¡Cuánto por decir y sin saber cómo expresarlo!

Los revolucionarios hablan con orgullo de la revolución mientras los reaccionarios, con rabia, ignoran cómo mostrar su antagonismo a un sistema que debió terminar hace mucho. Aunque suene extraño, al igual que en mi patria, hay dos Cuba: la revolucionaria y la desilusionada, con sus ojos puestos en Miami.

Si, porque en el otoño de 1994 más de 30 mil balseros atravesaron hacia Estados Unidos, lanzándose en lo que flotara. Fue un éxodo como los que no acostumbra tener América, sí otros puntos del globo. Muchos de los balseros lo lograron, otros fueron devorados por los tiburones.

El último grupo fue enviado a la cárcel, apresado por la guardia costera de Fidel, con reclusión de un año sólo por querer ver la libertad o al menos tener la posibilidad de determinar sin restricciones dónde permanecer. Luego de este éxodo, se prohibió la entrada de ilegales cubanos a EEUU. La huida ocurrió en el malecón, frente al Hotel Deuville.

Una de las paradojas es que los cubanos reciben sueldos en peso y en el mercado todo es en dólares. La población debe inventar los dólares para poder adquirir algo de primera necesidad. El Estado asigna a los ciudadanos inscritos en el partido una cuota mensual de racionamiento, en pesos.

No hace mucho se comenzaron a permitir pequeños supermercados y restoranes populares (mixtos). Pero la educación y la salud son gratis. ¿Tan gratis? Mi pregunta va más allá, se debe analizar bien de dónde salen los recursos para mantener esta educación y salud.

Un trabajador gana entre cuatro y ocho dólares al mes y debiera ganar unos 150 dólares como mínimo. El excedente lo recoge el Estado y lo invierte en las dos materias mencionadas. Pero no todo acaba ahí. Cuando el universitario termina, debe hacer su experiencia laboral donde el Estado determine, por dos años y gratis, para devolver al patrón Estado el esfuerzo realizado en educarle.

Si tan sólo se pudiese rescatar la cantidad de profesionales, artistas, intelectuales, músicos que se pierden en manos de la falta de oportunidades, de la ausencia de recursos para ejecutar obras, qué grande y vital sería esta isla. Pero el sistema se los come, los desmoraliza y los hace terminar en cualquier oficio. Cuántos trabajadores clandestinos, cuántas prostitutas que por 10 ó 20 dólares se entregan a la satisfacción del turista.

Ay Cuba, cómo te han dañado, cómo te engañan y te cubren con mentira. Ayer revolución, hoy burda justificación. A esta patria libre que quiere dar un vuelco, la tienen atemorizada. Sus moradores son mansos corderos temerosos de la palabra del comandante y sus testaferros.

Bendito sea este pedazo de tierra de paisajes maravillosos, clima ejemplar, mar encantador. Es fácil encontrar la esencia de la naturaleza, donde el sol viaja de Guantánamo hasta Pinar del Río y deleita armonizando esta música que sólo el compositor puede rescatar y transformar en una melodía encantadora.

Su gente es amable, llega a la sumisión, humilde, limpia de espíritu, llena de vitalidad, en todas sus manifestaciones habla de esperanza y cree que en algún momento esta noche oscura terminará.

*cianuronews.wordpress.com

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