
Jueves 28 de febrero de 2008
Dos veces lloró esta semana por sus víctimas el una vez temido Duch, ex director de Tuol Sleng, o S21, un centro de torturas y muerte establecido por el Khmer Rouge en un liceo del centro de Phnom Penh, la bellísima capital de Camboya.
Lloró el ex maoísta Duch enfrentado a su obra, pero igual continúa sin asumir su inmensa culpa en la muerte por torturas de unas 14 mil personas en aquel liceo, entre 1975 y 1979.
Igual que nuestros Santelices, el ahora devoto cristiano asegura que él no podía haber hecho todo eso por su cuenta, que él sólo obedecía órdenes superiores. Y reza todos los días.
Visité aquel lugar, ahora museo, en abril de 2006. Está prácticamente igual a como lo encontraron los soldados vietnamitas que en 1979 expulsaron a Pol Pot del poder.
Es una construcción educacional típica, con tres pabellones grises en forma de U mirando hacia la calle, con una cancha de baloncesto y jardines al medio.
Los salones de clase son amplios y bien iluminados, con piso de baldosas blancas y negras. Sólo que en el piso fueron embutidas unas argollas de hierro para encadenar a pilas de personas que esperaban allí su sesión fatal, sin colchones ni baños.
En el ala derecha del liceo estaban los presos VIP, uno por aula, atados a camastros de hierro sin colchones, que a su vez estaban conectados a generadores manuales de electricidad.
Allí están todavía los camastros oxidados y las fotos tomadas por los vietnamitas, de cadáveres calcinados por la corriente eléctrica.
El museo está mal mantenido. Bajé a un sótano polvoriento siguiendo un hedor y me topé con una habitación repleta de ropas, zapatos, camisas, gorras, cascos y objetos personales, de gente que murió martirizada.
En una oficina medio abandonada, sobre una mesa polvorienta, un cráneo, pero no es novedad: hay estantes llenos de cráneos
En las antiguas aulas están reproducidas las miles de fotos que los subalternos de Duch tomaban a sus víctimas. Es un muestrario de gente aterrorizada, incluidas niñas, niños y ancianos, vestidos con el atavío negro de paño de los campesinos camboyanos.
También hay una foto de Duch (se llama Khaing Khek), de su lugarteniente Mam Nay y de otros funcionarios, con sus familias, posando sonrientes en el mismo liceo.
Este régimen era apoyado por China. Y cuando Vietnam lo corrió hacia la zona fronteriza con Tailandia, donde estableció sus bases, también fue apoyado por Estados Unidos y Europa occidental, que reconocían a Pol Pot como legítimo gobernante y le mantuvieron un puesto en Naciones Unidas hasta 1993. Esto no se oye jamás ahora en las noticias.
Junto a Duch esperan juicio Nuon Chea ("hermano número dos", segundo de Pol Pot, o "hermano número uno"), Khieu Sampan, ex Jefe de Estado, y Ieng Sary, ex ministro de Relaciones Exteriores, todos ellos graduados en las mejores universidades francesas y responsables de casi dos millones de asesinatos.