
Jueves 28 de febrero de 2008
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, desestimó iniciar un diálogo con el recientemente nominado presidente de Cuba, Raúl Castro, a quien además tildó de "tirano" y de ser una prolongación de su hermano, el retirado revolucionario, Fidel Castro.
"Sentarse a la misma mesa, que haya una foto de usted junto a un tirano como Raúl Castro, por ejemplo, le otorgaría el prestigio del oficio y de nuestro país", sostuvo Bush en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Además reiteró que Estados Unidos mantendrá el embargo aplicado desde 1962 a la isla caribeña y el cual se ha visto fortalecido desde hace cuatro años.
Consultado sobre las declaraciones del precandidato presidencial demócrata Barack Obama, quien manifestó estar dispuesto a sostener una reunión con el nuevo dirigente cubano, el actual gobernante estadounidense explicó que "(Raúl Castro) no es otra cosa que una prolongación de lo que hizo su hermano, que consistió en arruinar una isla y encarcelar a la gente por sus opiniones".