Inicio » País

  Zaldívar: "Soy un hombre de paz"

  Zaldívar: "Soy un hombre de paz"

  Mientras el nuevo titular del Senado dio señales de que buscará mantener una relación institucional con La Moneda, dejando atrás las diferencias por los recursos para el Transantiago, en palacio, confían en el "entendimiento".

Viernes 7 de marzo de 2008


-Soy candidato nomás, pero yo vivo en paz. Tengo paz.

-¿Y va a mantener la fiesta en paz con el Gobierno?

-Soy un hombre paz.

Así, sin adelantarse a la segura ratificación que tendrá como nuevo titular de la cámara alta, Adolfo Zaldívar, líder colorín y ex timonel de la DC partido del que fue expulsado-, abordó su nominación para suceder el 11 de marzo al senador Eduardo Frei en la testera del Senado.

Su nombre, que surgió tras arduas y tensas negociaciones, fue oficializado ayer por los integrantes del cuarteto bisagra en el ex Congreso y aunque Zaldívar fue cauto al explicar que aún no es el momento de vislumbrar una relación con La Moneda, dio señales respecto de cómo pretende ejecutar su nuevo rol, uno que obtuvo tras haber amarrado un acuerdo con la derecha que se traduce en el desalojo de la Concertación, por primera vez en 18 años, de la administración senatorial.

"Aquí no hay una relación (con la Presidenta Michelle Bachelet) ni nada de eso. Aquí hay una cuestión institucional y las instituciones se hacen cuando se adquieren compromisos, cuando se capta la esencia de ellas y, en ese sentido, no tengo dónde perderme", adujo.

El representante de Aysén, flanqueado por sus pares Carlos Bianchi, Carlos Cantero y Fernando Flores con los dos últimos se disputó hasta el miércoles en la noche la titularidad-, se explayó acerca de la "honra y altura de miras" que hubo al momento de designarlo, pero insistió en no profundizar en el aspecto más complejo del que será su cargo: el vínculo que deberá afianzar con el Gobierno y el oficialismo.

Desde que rechazó en junio del 2007 la inyección de recursos al Transantiago, la ya debilitada convivencia con el Ejecutivo se tornó insostenible. Crítico de la administración bacheletista y de la precedente, Zaldívar desafió durante el año pasado a la cúpula falangista que decidió pasarlo al Tribunal Supremo de la DC, que lo marginó de la colectividad- y a La Moneda, hasta que finalmente se unió a los demás legisladores sin partido y determinó el fin de la mayoría concertacionista en el Senado y también en la Cámnara de Diputados.

Ello porque a su exclusión siguió la renuncia de sus diputados más cercanos el quinteto compuesto por Jaime Mulet, Alejandra Sepúlveda, Carlos Olivares, Pedro Araya y Eduardo Díaz- a la falange, lo que tuvo un efecto inmediato en la impugnación del presupuesto 2008 para la reforma de transportes y que esta semana otra vez se plasmará de forma potente.

Es casi seguro que los colorines votarán a favor de la acusación constitucional que hoy presentará la derecha en contra de la ministra de Educación, Yasna Provoste, lo que es sólo un ejemplo de cómo la oposición utilizará la supremacía que le dan sus debutantes socios.

EL FAVORITO DE LA DERECHA

En palacio, el escenario es visto con preocupación. La consolidación del pacto entre el bloque bisagra y la Alianza en pleno periodo de elecciones es un revés para un mandato que recién está superando los estragos de popularidad que ocasionó la implementación del Transantiago.

Que Zaldívar haya sido el elegido como el rostro de una realidad adversa para el Gobierno es un golpe adicional, dado que además los miembros del gabinete deberán esmerarse en recomponer lazos en extremo deteriorados, una premisa que tuvo presente la UDI y RN al presionar para que la balanza se inclinara por el ex DC.

Flores habría significado un conflicto menos doloroso para el Gobierno y Bianchi o Cantero eran una alternativa casi deseada en vista del difícil panorama. Cantero incluso fue tentado sin éxito hace pocos días para que rompiera el convenio que se firmó en enero.

A pesar del fracaso de todas las gestiones, hasta último minuto la Concertación creía que podía salvar el asunto, dada la guerra de egos entre los independientes que les impedía fijar un nombre.

La molestia que la reyerta generó en la Alianza -que calificó en privado como "impresentable" la dilación de un consenso- era la carta que la multipartidaria pretendía usar si el tema se extendía más allá de esta semana. La apuesta fue errada.

DIGNIDAD

Ahora el objetivo del oficialismo en no acrecentar las disputas con Zaldívar. Es el caso del ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, quien durante el prpceso de expulsión de la DC del próximo titular del Senado, afirmó que Zaldívar era un "tumor" que se debía extirpar.

Ayer, Pérez Yoma limitó los alcances de esta pública disputa. "En ese tiempo la permanencia del senador Zaldívar en la DC era algo que estaba cuestionado y muchos de nosotros estimamos que era mejor aclarar esa situación de una vez por todas", detalló.

El jefe de gabinete destacó que hoy, con Zaldívar apunto de convertirse en la segunda autoridad del país, la situación es "muy diferente".

"Nos vamos a entender como nos entenderíamos con cualquier otra persona que ocupara tan alta dignidad. Creo que él sabrá comportarse de acuerdo a la dignidad de ese cargo", dijo.

El esfuerzo se centrará en tener un diálogo normal, pero en ningún caso se esperan gestos de Zaldívar hacia el Ejecutivo. La relación podrá estar en paz, pero no será una fiesta para el Gobierno.

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.