
Viernes 7 de marzo de 2008
Unos ganan, otros pierden. Si bien el histórico precio del cobre, que ayer superó por primera vez los 4 dólares la libra al cerrar en US$ 4,02, incrementa los ingresos de las arcas fiscales chilenas, el alto valor del metal afecta indirectamente al sector exportador que a pesar de mantener buenos volúmenes de envíos el bajo tipo de cambio impide anotar mayores ganancias.
Utilidades que además se ven perjudicadas por el ascenso en los costos de producción, los que debido a la escasez energética, los efectos de la sequía en gran parte del país, el encarecimiento de la mano de obra en el campo (7,9% real en 2007) y la curva ascendente del precio del petróleo a nivel internacional (ver dato), suman un puñado de condiciones adversas para los empresarios y la economía interna.
TASA V/S DÓLAR
En este contexto, tomar decisiones se vuelve más complicado. Por ello, difícil tarea le espera al Banco Central (BC) la próxima semana cuando en su reunión mensual tenga que optar entre subir, mantener o bajar la tasa de interés.
En el mercado las opiniones están divididas, pues mientras algunos consideran que en vista del alto IPC (0,4%) de febrero el ente rector debiese dejar los tipos en 6,25%, otros creen que correspondería elevarla.
Para el economista Hernán Frigolett, de Aserta Consultores, el margen de acción que tiene el instituto emisor con una inflación importada y condicionada por los efectos de la sequía es mínimo.
"El BC con la inflación ya no puede hacer nada porque la estamos importando, entonces no tiene ninguna capacidad de acción".
En tanto, Joseph Ramos, académico de la Universidad de Chille, señala que "ahora la acción del BC es muy complicada, hay que examinar en qué medida estos fenómenos están ligados a la sequía y no son reflejo de exceso de demanda que es lo que el Central puede típicamente controlar. Parece ser que son problemas de oferta y si es así se necesita prudencia porque si no al subir más la tasa en vez de detener la inflación se frena el crecimiento".
Señales de desaceleración que el miércoles quedaron en evidencia con el magro del Imacec de enero (3,4%) muy por debajo de las expectativas del mercado.
En esa línea, el sector exportador agrícola criticó nuevamente al Ejecutivo -y en particular a la política del ente emisor- por tratar de detener el avance de la inflación subiendo la tasa de interés, provocando la caída de dólar por el ingreso de capitales de corto plazo y generando un menor crecimiento.
Luis Schmidt, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) -uno de los más inquietos por el bajo valor del dólar- apreció las medidas gubernamentales anunciadas a principio de semana (reducción del impuesto a las bencinas y la eliminación del de timbres y estampillas), no obstante consideró que llegaron algo tarde y que aún se puede ir más allá con iniciativas de mayor impacto directo.
"¿Qué es lo que queremos hacer?. O sacrificamos crecimiento y detenemos la inflación o aumentamos el crecimiento y tenemos una mayor inflación. Cuando en Estados Unidos privilegian el crecimiento bajando la tasa, nosotros damos prioridad a la inflación subiéndola, eso no condice", recalcó.
MEDIDAS INSUFICIENTES
Complejo escenario que tiene preocupado al Gobierno, el que tratando de evitar más problemas, estimó que el último paquete de medidas ayudaría a contraer la inflación hasta en 0,4 puntos.
Según Frigolett "las medidas son maquillaje. US$ 900 millones a una economía que tiene un PIB de 160 mil millones no es nada. En el fondo está paliando el efecto contractivo pero con migajas, para nada es un impacto impulsor de la demanda agregada". Y Schmidt agrega: "Reducir en 2 ó 3 puntos el IVA. De qué sirven los Tratados de Libre Comercio, querer que Chile sea potencia alimentaria, tenemos la posibilidad de lograrlo pero todas las condicionantes internas juegan en contra".
Así las cosas, los exportadores consideran que el BC debe dejar sus intentos de contrarrestar el IPC con alzas de tasas y enfocar la mirada hacia el fortalecimiento de la economía, aún cuando eso signifique un período de mayor inflación.
Con todo habrá que esperar la reunión de la próxima cita del consejo del BC, teniendo como antecedente que a pesar de que en febrero la mantuvieron, durante la reunión se consideró la posibilidad de aumentarla en 25 puntos base.
