
Sábado 8 de marzo de 2008
Manuel Jesús Muñoz, alias "Iván Ríos", se transformó en el segundo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) muerto en menos de una semana, en un nuevo golpe a esa organización guerrillera tras la caída de "Raúl Reyes".
Pero más allá de esta baja, la muerte de "Iván Ríos" añade un nuevo elemento de preocupación para las FARC, si se comprueba la versión del gobierno colombiano. Lo anterior, porque según el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, Ríos murió a manos de sus propios compañeros.
El relato oficial señala que uno de los miembros del círculo de seguridad de Ríos se presentó ante las tropas del Ejército colombiano en un sitio de la jurisdicción del municipio de Aguadas (Caldas).
"Según sus palabras, "Rojas" dio muerte a Ríos hace tres días y adujo que con ello buscaba aliviar la presión militar a la que estaban sometidos por las tropas", comentó Santos. Consigo traía la "mano" del jefe guerrillero, su documento de identidad, su pasaporte y su computador personal.
De acuerdo con el guerrillero citado por el ministro, los hombres de Ríos "estaban cercados, desabastecidos e incomunicados", a raíz de la "Operación Fortín" a cargo de la Octava Brigada del Ejército.
Santos dijo que ya una comisión forense estableció que la mano sí corresponde a "Iván Ríos", y que sus huellas dactilares eran idénticas a la registrada en los archivos oficiales. "Esta nueva baja es una demostración más de que las FARC se están resquebrajando", dijo Santos.
Ríos, un economista de la Universidad de Antioquia, era el miembro más joven del grupo de nueve integrantes del Secretariado de las FARC, máxima cúpula de esa organización, y tenía bajo su cargo el denominado "bloque central" que operaba en el eje cafetero colombiano y en el departamento (estado) de Antioquia, noreste.
Nacido en San Francisco, departamento de Putumayo, el 19 de diciembre de 1961, fue uno de los negociadores en las tratativas de paz fallidas llevadas a cabo entre 1998 y 2001 entre las FARC y el gobierno del presidente Andres Pastrana.
Medios colombianos lo sindican como uno de los jefes con más proyección en el grupo guerrillero, debido a su formación militar y política.