
Lunes 10 de marzo de 2008
Un saldo de dos personas fallecidas, puertos cerrados y millonarios daños materiales han dejado hasta ahora las tormentas e inundaciones que azotan a Gran Bretaña y el norte de Europa, desde la costa de Francia a Bélgica.
En el país galo la tempestad llegó acompañada de ráfagas de viento de hasta 140 kilómetros por hora y una mujer de 58 años murió al derrumbarse su vivienda en la localidad de Saint-Denis-Le-Ferment, en el norte del territorio.
En la región de Bretaña, sobre el Canal de La Mancha, fue recuperado el cuerpo de una persona que había desaparecido el domingo al caer al agua en el puerto de Relecp Kerhuom, cerca de Brest.
A causa del temporal, un pesquero francés se hundió este lunes en el Canal de la Mancha, al oeste de la isla de Guernesey, donde las ráfagas de viento alcanzaron una intensidad de 110 kilómetros por hora. Los cinco tripulantes de la embarcación pudieron ser rescatados y traslados a tierra.
También en la costa de la región francesa de Vandea encalló el barco mercante holandés Artemis, en el que se encontraban siete marineros, que recibieron auxilio de la guardia costera.
En la costa norte de Francia se han recibido centenas de llamadas de urgencia a los servicios de socorro, especialmente de personas que quedaron bloqueadas en sus autos o en sus viviendas a causa de la inundación.
El mal tiempo golpea también la región suroccidental de Inglaterra y Gales, provocando la clausura de puertos y el anegamiento de carreteras y vías férreas. El puerto inglés de Dover fue reabierto el lunes por la tarde, luego de haber sido cerrado a causa de la tempestad.
El aeropuerto londinense de Heathrow, el principal de Europa, debió cancelar 115 vuelos y está virtualmente cerrada la circulación sobre las autopistas que conducen a la capital británica. Y en Bélgica, las autoridades de defensa civil advirtieron a la población que en las próximas horas el viento superará los 100 kilómetros por hora y recomendó quedarse en las casas.