
Jueves 13 de marzo de 2008
"Nosotros no hemos dicho nunca que haya corrupción", subrayó ayer al menos cinco veces el contralor Ramiro Mendoza ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados.
Otras tantas, se negó a caer en el juego de calificar a la ministra del ramo, Yasna Provoste, como infractora de la ley o no, así como a afirmar que las auditorías hayan comprobado la existencia de delitos o no, porque no puede emitir una afirmación en estas materias ya que faltan los antecedentes de las conciliaciones, dijo.
Sí recalcó que la Contraloría, en uso de sus funciones y atribuciones, ha exigido "que los funcionarios públicos cumplan" con lo que se les pide, en este caso, aclarar "si los gastos están bien o mal hechos".
Acotó que en materia de conciliaciones bancarias "no nos basta que sean simples cifras de pareos, tienen que venir con sus antecedentes". Mendoza reiteró también que se le ha solicitado al Mineduc entregar los antecedentes que permitan terminar con las conciliaciones bancarias desde el 2004 al 2006 y que, en ese camino, actúan en colaboración con el actual subsecretario.
En tal sentido, reconoció que ni la Contraloría, ni las reparticiones del Estado (no sólo Educación) cumplen con el Decreto-Ley 1.263, que obliga, entre otras cosas, a entregar las conciliaciones bancarias mes a mes, lo que calificó como una "omisión compartida" que se debe corregir.
LOS $262 MIL MILLONES
Junto con citar diversos testimonios de funcionarios, incluido el de la ex subsecretaria de Educación, Pilar Romaguera, en los cuales se confirmaba la existencia de desórdenes graves y hasta el compromiso por parte del Mineduc de responder a lo solicitado, el contralor reconoció que "no podemos decir que faltan $ 262 mil millones".
Explicó que esa cifra se construyó sumando "peras y manzanas", como una forma de graficar una magnitud de lo que se requiere aclarar y que "no son objeto de reproche".
"Como no se encuentran, lo que se hace en el sumario es una adición. Lo único que está detrás es una magnitud, no una irregularidad", expuso.
Mendoza fue categórico al afirmar que las subvenciones "se han tenido que pagar", que ese dinero "se gastó en la ejecución presupuestaria", lo que falta es saber a quién, cómo, etc.
"No he estado diciendo que es un conjunto de lucas que desapareció", insistió, ya un tanto agotado por las preguntas reiteradas al respecto y calificando como "desafortunada la forma como se construye la cifra".
Sobre la propuesta de sanción contra el ex seremi Alejandro Traverso, confirmó que su jefa de auditoría planteó la suspensión por dos meses y que él consideró necesaria la destitución, sobre la base de la existencia de "graves desórdenes administrativos y contables" que le pareció que afectarían el principio de probidad.
Consultado sobre esta calificación, Mendoza dijo que puede ser vista la probidad como algo angelical, pero que en nuestra normativa esa exigencia se liga a la eficiencia.
Finalmente, respecto de las responsabilidades por las filtraciones de preinformes a la prensa, dijo que estos trascendieron cuando fueron entregados a los responsables de cumplir con las observaciones. No obstante, se hizo cargo del clima creado y se comprometió a dar garantías y a "revisar nuestros procesos para que no haya filtraciones".