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Jueves 13 de marzo de 2008
"Hay música muy bonita, muy bien compuesta. Música para oír mientras desayunas. Pero la música puede ser más. Sus posibilidades son enormes. La música me ha cambiado. Tiene la capacidad de cambiar una generación. Miren lo que pasó con Vietnam. La música cambió la actitud de una generación entera respecto a la guerra".
Era junio de 1983 cuando el líder de U2, Paul David Hewson -Bono-, pronunciaba estas palabras. "War" caminaba hacia las ventas finales de siete millones de copias y él, con frases cortas y contundentes, comenzaba su periplo hacia el mesianismo, ampliamente vitoreado y marginalmente vilipendiado.
"War" era, "más que ningún otro, un disco de su tiempo. Una bofetada en la cara," según el cantante. Sus referencias, a pesar de su inicial vocación de culto, eran tan grandilocuentes que se adaptaron perfectamente a su reconversión en disco-manifiesto de éxito mundial. Sin embargo, "War" sigue siendo un material musical perenne que, un cuarto de siglo después de su primera edición (28 de febrero de 1983), volverá a las tiendas remasterizado en una operación similar a la que se realizó con "The Joshua Tree" (1987), por su vigésimo aniversario.
Pero no llega solo, ya que también se limpiará el sonido de "Boy" (1980), el álbum debut de U2, y "October" (1981), cómo, a falta de la confirmación oficial, refleja la página de venta on line Amazon.com.
Domingo sangriento en Ulster
"War," que debutó en el número 1 en las listas británicas en marzo de 1983 desbancando nada menos que al plusmarquista "Thriller", de Michael Jackson, arrancaba con fuerza, con una canción que se convirtió en himno: "Sunday, bloody sunday", donde rememoran el llamado "Domingo sangriento," ocurrido el 30 de enero de 1972, cuando soldados británicos del Primer Regimiento de Paracaidistas dispararon contra una manifestación en favor de los derechos civiles en el barrio católico de Bogside.
"No es una canción de rebeldía", quedaba registrado en el concierto editado bajo el nombre de Under a red blood sky (1983) -una frase de "Sunday, bloody sunday"-, y esa afirmación resume la actitud de pacifismo activo que siempre ha defendido la banda en general y Bono en particular.
"Algunas veces siento que Dios no está buscando limosnas, sino que está buscando acción" y, por ello, el primer single del álbum fue "New year's day", dedicado al entonces disidente y futuro Presidente de Polonia, Lech Walesa, Premio Nobel de la Paz en el año de edición del disco.
Éste tiene una escucha impresionante, pero más importante es que maneja un tema difícil de una manera sensible. U2 no es el primer grupo que juega a ser soldados en este tema (...), pero ninguna ha captado la paradoja entre la postura y acción de una manera tan precisa", reconocía la revista Rolling Stone en el momento del lanzamiento.
El niño y Pinochet
War para ellos es, además, el detonante de una exitosa gira -"War tour"- y una nueva portada protagonizada por el niño Peter Rowan. Con las manos en la nuca y la mirada amenazante, Rowan -hermano de Derek "Guggi" Rowan, de los Virgin Prunes- también aparece en otras carátulas como la del propio single "New year's day" y en otros álbumes como "Boy" o el recopilatorio "B-Sides."
El disco supuso, además, el inicio de una fantástica trilogía completada por Unforgettable fire (1984) -su tema "Pride (In the name of love)" estaba dedicado a Martin Luther King Jr.- y el celebérrimo The Joshua Tree (1987), que se cerraba con "Mothers of the disappeared", centrada en la dictadura de Pinochet.