
Jueves 13 de marzo de 2008
Geraldine Ferraro, asesora de la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton, renunció al comando de campaña tras emitir comentarios considerados racistas contra el otro contendor en la lid interna del partido opositor estadounidense, Barack Obama.
Si Obama "fuera un hombre blanco no habría llegado a donde está; si fuera mujer, blanca o negra, tampoco", comentó Ferraro, que en su currículum ostenta el mérito de ser la única mujer candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos.
Según Ferraro, Obama "tiene mucha suerte de ser quien es. Y el país está cautivado por el concepto", atacando unos de los flancos del enconado rival de la ex Primera Dama.
El senador por Illinois respondió a los comentarios, calificándolos de "ridículos". Es más, señaló que el electorado no considera que "la idea de que es una gran ventaja para mí ser un afroamericano de nombre Barack Obama que busca la presidencia".
Aun así, el senador por Illinois comentó que es siempre "reacio a usar palabras como racista ya que no creo que ella tuviese esa intención".
La propia Hillary lamentó los dichos de su asesora, señalando que "repudia" las declaraciones de Ferraro, quien se desempeñaba en el comité de finanzas de la campaña, donde trabajaba en la recaudación de fondos.
La caída de Ferraro se suma a una similar en el entorno de Obama, quien prescindió de Samantha Power, una asesora que calificó de "monstruo" a Hillary Clinton.