
Jueves 13 de marzo de 2008
Mientras Juan Bustos recibió 100 votos a favor en la elección de presidente de la Cámara de Diputados, el representante de la derecha en la testera, el UDI Jorge Ulloa, alcanzó la segunda vicepresidencia con sólo 85 respaldos. La diferencia se explica por la postura adoptada por un grupo de parlamentarios oficialistas que desconoce el acuerdo alcanzado en enero con la oposición.
Son 15 diputados socialistas y radicales los que se niegan a respetar el acuerdo con la derecha, argumentando un cambio de escenario político al presentar la Alianza la acusación constitucional contra la ministra de Educación Yasna Provoste.
De hecho, la mayoría de la bancada de Bustos se sustrajo al acuerdo, firmando ocho de sus 15 integrantes una carta donde explican por qué no votaron por Ulloa, lo que da cuenta de las diferencias insalvables a la hora de discutir el tema y por qué no se pudo hacer un anuncio oficial que manifestara una postura única como se esperaba para el mediodía de ayer.
Desde el socialismo, se negaron a cumplir el acuerdo con la derecha los diputados Fidel Espinoza, Carlos Montes, Sergio Aguiló, Isabel Allende, Denise Pascal, Marco Enríquez- Ominami, Manuel Monsalve y Alfonso De Urresti. A ellos se sumaron los siete diputados del PRSD.
También estuvo en la cuerda floja el respaldo del PPD René Alinco, quien manifestó su enojo con la situación al arrugar la papeleta de su voto antes de depositarla en el copón que sirvió de receptáculo en la conflictiva elección.
La carta precisa que en febrero "se generó un nuevo escenario político que agudizó las diferencias entre ambos sectores y que ha hecho que el acuerdo alcanzado con antelación se haya visto enfrentado a un serio cuestionamiento al interior de nuestro conglomerado".
El jefe de la bancada socialista, Fidel Espinoza, sostuvo que a partir de la acusación contra Provoste la Alianza "ha tomado un camino que intenta destruir el sistema político de este país y para muchos socialistas era inconcebible llegar hasta el final con un acuerdo con estas características, con esto se le cierra la puerta a salvar a la ministra Provoste de la acusación constitucional que no tiene fundamento jurídico".
Agregó que, desde esta óptica, "la derecha no da garantías de amplitud, pasó de una teoría del desalojo -que inventó Andrés Allamand hace un año- a una teoría de destrucción y aniquilamiento, y eso obviamente cambia el escenario político".
Comisiones
Los 15 parlamentarios también rechazan el acuerdo respecto a las presidencias de comisiones, especialmente en cuanto habrían quedado a manos de la oposición sectores emblemáticos, como Trabajo y Derechos Humanos.
Espinoza planteó que la vinculación con la presidencia de las comisiones está estipulado en "un preacuerdo que no está firmado en ninguna parte", sentenciando que para ellos no existe compromiso en este sentido.
Puntualizó que dejar a manos de la derecha comisiones emblemáticas como las mencionadas sería "reírse de la gente" y dejó en claro que llegarán hasta las últimas consecuencias por mantener Trabajo y Derechos Humanos.
"Nosotros no formamos parte de un acuerdo de esas caracteríesticas", afirmó Espinoza, mientras en la derecha ya tienen definidos los nombres para ocupar ambas presidencias, proponiendo a Nicolás Monckeberg (RN) para encabeza la comisión de Trabajo y a Karla Rubilar (RN) para presidir Derechos Humanos.
El jefe de la bancada PPD, Jaime Quintana, sostuvo que se trabajará por hacer respetar el acuerdo en toda su dimensión, apuntando que "la Cámara no puede paralizar su trabajo, hay un sinnúmero de iniciativas que requiere urgente tramitación y se requiere para ello del normal funcionamiento del total de las comisiones".