
Viernes 14 de marzo de 2008
A la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) será trasladado Ramón Córdova Olave, considerado el líder de la banda que asaltó el frigorífico Igofrut el 12 de febrero pasado, delito que derivó en la muerte de los cabos de carabineros Job Burgos y Carlos Cuevas.
Córdova fue formalizado por robo con violencia en el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago, donde no presentó reclamos contra el trato policial pese a las preguntas en ese sentido de la jueza Marcela Figueroa.
El prosecutor de la Fiscalía Centro Norte, José Morales, reveló en la audiencia que Córdova lideró el secuestro del contador del frigorífico, Mario Bravo Araya, y amenazó al profesional "con reventarlo" y "dispararle en una pata y en la otra" si no cooperaba.
La investigación quedó con un plazo de 180 días, y en la audiencia se hizo presente la Intendencia Metropolitana a través del abogado Carlos Flores.
JUSTICIA MILITAR
Antes de su formalización, Córdova fue intensamente interrogado en la Quinta Fiscalía Militar, donde se intenta esclarecer su participación en el crimen de los efectivos policiales.
Córdova niega haber sido el autor de los disparos que costaron la vida a los uniformados, mientras otros de los detenidos, Felipe Mendoza, reconoce sólo haber disparado contra el cabo Burgos.
Para el domingo, el fiscal militar Pedro Rossel tiene programado realizar otra reconstitución de escena en el sitio del suceso, para esclarecer las dudas sobre los crímenes de los carabineros, y definir los procesamientos restantes de los autores materiales de los asesinatos.
En tanto, decidió dictar encausamiento como ayudistas de Córdova contra Miguel Olguín Ruz, Guillermo Contreras Quevedo, Mirta Andrea Sáez (pareja de Olguín) y Alejandra Duque Pradenas (conviviente de Córdova).
Luego de la formalización, Córdova volvió a la Fiscalía Militar. Después de cumplidas nuevas diligencias, sería trasladado a la CAS.