
Viernes 28 de marzo de 2008
"La crisis internacional de la mozzarella ha terminado", afirmó hoy de manera tajante el ministro italiano de Exteriores, Massimo D'Alema, luego de que la Comisión -el ejecutivo de la Unión Europea- se declaró satisfecho con las medidas tomadas por Roma para poner bajo control los criaderos y tambos de los que provenían los quesos en los que había sido detectada dioxina.
"Italia hizo lo que debía hacer, y la Comisión está satisfecha con las respuestas obtenidas de la ministra italiana para la Sanidad, Livia Turco, que ha previsto un refuerzo de las medidas de control y ha dado garantías sobre el hecho que de ahora en adelante los controles serán sistemáticos, sobre todo en los criaderos de Caserta, Nápoles y Salerno", principales centros de producción de la mozzarella de búfala, dijo hoy la responsable europea de Sanidad, la chipriota Nina Papadoulaki.
El cambio de tono respecto de la jornada de ayer es evidente: hace menos de 24 horas, la Comisión había definido insatisfactorias las medidas tomadas por Roma, y exigido aclaraciones "en tiempos breves", evocando la posibilidad de "medidas cautelares" si las volvía a considerar insuficientes.
Turco le propuso a la Comisión que las estructuras sanitarias europeas participen directamente en los controles de los criadores de búfalos y los tambos de Campania y del sur del Lacio (centro-sur de Italia), complementando de ese modo el trabajo de los institutos de análisis locales.
La decisión de la Comisión tuvo como efecto inmediato un cambio de posición de parte del gobierno francés, que esta mañana había ordenado que se retiraran de la venta todas las mozzarellas de búfala disponibles en el territorio nacional. Cuatro horas después, el ministerio de Sanidad suspendió la medida, en base a las informaciones obtenidas de Bruselas.
El ministro de Agricultura italiano, Paolo De Castro, expresó su satisfacción por la solución de la crisis, subrayando que "lo esperábamos tranquilos, ya que llevamos a cabo un atento y meticuloso trabajo de control, para darle a la Unión Europea todas las informaciones útiles que nos habían pedido y tranquilizar de este modo a la Comisión y los consumidores".
D'Alema ratificó que "esta misma mañana el gobierno adoptará todas las medidas que hemos decidido junto con la UE para retirar del mercado los productos que resultan fuera de norma y darle seguridad a los consumidores italianos y extranjeros".
Refiriéndose a los 83 criaderos de búfalas en los que habían sido detectados niveles de dioxina por encima de las cantidades permitidas por los reglamentos europeos, el ministro de Exteriores puntualizó que "la Comisión quiere tener la certeza de que la leche proveniente de estos establecimientos que había sido enviada a los tambos ha sido secuestrada, y es sobre este punto que está trabajando actualmente el ministerio de Sanidad".