
Domingo 30 de marzo de 2008
A los pies de la tumba del ideólogo y fundador del gremialismo, los protagonistas del escándalo por irregularidades que sacude a la UDI podrían tener hoy su primer cara a cara en el Cementerio General, luego de dos semanas de recriminaciones públicas. Ello porque tanto la alcaldesa de Huechuraba, Carolina Plaza, como el ex candidato presidencial, Joaquín Lavín, están invitados a la romería con que la UDI conmemorará el asesinato del senador Jaime Guzmán, el 1 de abril de 1991. El evento, programado inicialmente para el martes fecha en que se cumplen 17 años del crimen que marcó los primeros años del retorno a la democracia , se adelantó precisamente para permitir que todos los militantes de la tienda pudieran homenajear a Guzmán, un ritual que para la UDI es fuente de inspiración en momentos difíciles. Justo como el que atraviesa hoy la colectividad, enfrentada a una serie de denuncias de anomalías administrativas en los municipios de Huechuraba, Recoleta, Colina, Viña del Mar y ahora La Florida.
El evento, un encuentro emblemático para el conglomerado, pretende ser la plataforma desde la cual el presidente partidario, Hernán Larraín, convoque a sus correligionarios a superar la crisis que los aqueja y que ha lesionado la "amistad" de la que se vanagloria el partido, y a la que se invoca cada vez que se presentan dificultades.
El discurso de Larraín frente a los restos de Guzmán, que a inicios de este mes se pronosticaba como una ceremonia triunfal tras el retorno de los coroneles y del otrora candidato a La Moneda a la primera línea, apelará a recuperar la mística y el sello UDI. Desde esta perspectiva unitaria se revisará cómo enfrentar la bomba que hizo detonar Lavín que acusó que su yerno, Isaac Givovich, había descubierto que la corrupción no sólo es patrimonio del oficialismo, sino que también está en los "municipios" gremialistas con la consigna de que la casa está y quedará limpia, y que, para lograrlo, "no temblará la mano" a la hora de aplicar posibles sanciones disciplinarias.
"Larraín hará un discurso fuerte, potente, pero a la vez emotivo", destacan en el partido.
La ocasión será además una prueba de fuego para el timonel, que ha intentado conciliar con escaso éxito, y luego de un duro desgaste, las diferentes posturas que existen en la UDI respecto de cómo enfrentar el problema. "Los parlamentarios creen que no ha sido lo suficientemente frontal, y los alcaldes sienten que los ha dejado solos. Para Larraín ha sido muy difícil el trabajo de estos días; por lo mismo, en el homenaje a Jaime aparecerá rodeado de los líderes más importantes, para que se note que el respaldo hacia su labor se mantiene", comenta un miembro de la directiva.
Las señales de apoyo hacia el legislador buscan también alejar las dudas que han surgido sobre su permanencia en la testera.
A principios de este año, la continuidad de Larraín se daba por descontada, porque no se quería provocar ruidos en pleno período electoral y porque se consideraba que su gestión había sido exitosa, al punto de dejar en el pasado viejas rencillas. El regreso de Lavín y de los senadores Pablo Longueira y Juan Antonio Coloma, para conformar el triunvirato de coordinación política de la campaña municipal, daba cuenta de que los roces en el partido estaban superados. Todo un triunfo. Pero en dos semanas, la tranquilidad de Larraín se derrumbó. Si bien la mayoría de los dirigentes estima que debe permanecer en su cargo, ya surgen especialmente desde el estamento edilicio críticas hacia su labor, y no es claro si el senador por la Región del Maule está dispuesto a soportar dos años que se vislumbran de alto riesgo sin toda la colectividad alineada y sin un candidato presidencial perfilado.
Siete días, siete plagas
Lo de esta jornada no será para Larraín únicamente un reto. Será también un momento de reflexión tras siete días cargados de conflictos, en los que la directiva obtuvo sólo un logro: imponer una tregua, que en tres semanas más debería romperse, entre Lavín y Plaza, luego de que la blonda jefa comunal amenazara con llevar al ex alcalde de Santiago a tribunales por haber lesionado su honra al calificar su administración en Huechuraba como un "lunar" de irregularidades.La querella contra Lavín se pospuso hasta que se conozca el informe final de la Contraloría el previo debería estar listo el viernes , pero cuando el organismo fiscalizador se pronuncie, los protagonistas del conflicto volverán a enarbolar su artillería, que incluye, en el caso de Plaza, hacer pública una supuesta grabación en la que Givovich garantizaría a GTD Manquehue la adjudicación de un contrato. Ahí la guerra civil se desatará en pleno.
Por ahora, la cúpula tiene un respiro que ocupa en planificar qué pasos seguir si se comprueba que los alcaldes que están cuestionados están vinculados a actos reñidos con la probidad, y que van, dependiendo de los cargos, desde la suspensión de militancia hasta la expulsión de las filas.
En este último caso, el gremialismo debería empezar la búsqueda frenética de postulantes y considerar, para encontrar un aspirante con posibilidades, el peso de las encuestas. Una lección que la dirección del partido aprendió en esta crítica semana después de que el alcalde de Las Condes, Francisco de la Maza, resurgió como una alternativa por la comuna que actualmente dirige.
En 2007, la cúpula descartó llevar a De la Maza a la reelección, e intentó imponer en su lugar al joven y desconocido abogado Ernesto Silva Méndez, hijo de uno de los principales financistas del partido. Pero los sondeos, que arrojaban un 70% de apoyo para el ex samurái de Lavín, obligaron a dejar sin efecto la decisión adoptada entre cuatro paredes y permitieron que el díscolo líder le doblara la mano a Larraín. Porque aunque oficialmente se explica que la comisión electoral no ha definido aún quién será su postulante por uno de los reductos tradicionales de la derecha, internamente ya se asumió que De la Maza, el mismo que alguna vez desafió a los coroneles al proponer que la directiva se eligiera por el método de "un militante, un voto", postulará para mantener su puesto, y lo hará bajo el alero de la convulsa UDI. LND