De los diez miembros del Tribunal Constitucional que deben pronunciarse sobre el requerimiento presentado por la derecha para prohibir la distribución de la píldora del día después, sólo nueve se encuentran habilitados para hacerlo. Enrique Navarro ya se automarginó de la discusión por haber emitido juicios en contra del fármaco antes de analizar el recurso, y, según los cálculos, sólo un voto inclinaría la balanza en contra o a favor de la píldora: el de Mario Fernández.
La tarea del "Peta" como lo llaman sus cercanos no es fácil. El organismo deberá pronunciarse sobre una de las políticas públicas más controvertidas: el acceso de todas las chilenas a la píldora del día después y, de paso, calificar también los últimos 40 años de acciones destinadas al control de la natalidad en Chile, ya que el requerimiento de la derecha también podría afectar a la entrega de los dispositivos intrauterinos (DIU), el método anticonceptivo que más utilizan las mujeres de escasos recursos en el país.
El Tribunal Constitucional está conformado por dos grandes grupos que se pueden distinguir claramente: el ala más conservadora, compuesta por Raúl Bertelsen, ex rector de la Universidad de los Andes; Marisol Peña, abogada de la Universidad Católica; José Luis Cea Egaña, también abogado de la UC, y el ex funcionario de la dictadura y hombre del ala dura de RN Marcelo Venegas. Del otro lado están Juan Colombo, los socialistas Francisco Fernández y Hernán Vodanovic, y el DC Jorge Correa Sutil, ex subsecretario del Interior.
Ambos bandos están peleando el voto de Fernández. Sobre el abogado DC, que ha sido subsecretario de Guerra y Aviación de Frei y ministro de Defensa de Ricardo Lagos, hay una coincidencia: no acepta presiones. Fiel al carácter disciplinado y metódico forjado en Alemania, donde hizo un doctorado en 1980, el "Peta" Fernández no aceptará que nadie interrumpa la decisión que tome, que según sus cercanos se guiará por su convicción y no por razones políticas. "Es muy difícil saber cómo va a votar, lo que sí sé es que es muy ‘principista’; es decir, sólo se guiará por sus principios al momento de tomar una decisión. Es muy alemán para sus cosas y su profunda fe católica lo ha hecho un hombre conservador", asegura uno de sus cercanos.
La relación de Mario Fernández con la política comenzó en la época escolar, cuando fue dirigente estudiantil del Liceo de Hombres de Rancagua y delegado del Congreso Nacional de Estudiantes Secundarios que se realizó en Talca el año 1963. Se caracteriza por ser muy responsable, estudioso y acucioso, lo que no le resta espacio al buen humor, que, según sus amigos, lo hizo destacarse en su etapa universitaria en las semanas de la Escuela de Derecho.
EL ESTUDIO DE LA DC
En 1980 se doctoró en Heidelberg con el connotado académico Dieter Nohlan, de quien posteriormente fue asistente y coautor en varias de sus publicaciones.
Dentro del Partido Demócrata Cristiano es conocido por ser un destacado académico, intelectual y de formación conservadora. Pero también es reconocida su estrecha amistad con la presidenta de la DC, Soledad Alvear, quien es la madrina de uno de sus hijos. Él también es padrino de uno de los hijos de la presidenta de la falange, que sólo se ha referido en público a la entrega de la píldora del día después a partir de los 14 años, acción que criticó abiertamente.
Fernández también tiene una relación cercana con la actual Presidenta de la República, Michelle Bachelet, a quien conoció en 1997 en el Colegio Interamericano de Defensa en Washington. De hecho, habría sido Fernández quien sugirió su nombre para sucederlo en la cartera de Defensa en el Gobierno de Ricardo Lagos.
Independiente de su voto anterior, que ayudó a acoger el trámite, existe un precedente que podría dar algunas luces sobre la opción por la que se inclinaría Fernández: el estudio que a fines del año 2000 encargó la DC sobre la píldora, cuando la bancada era presidida por Ricardo Hormazábal. La comisión estuvo a cargo de Mariano Ruiz-Esquide y se asesoró con médicos y especialistas en el tema, quienes concluyeron que el fármaco no era abortivo. Fue entonces que la DC acordó respaldar la entrega de la píldora, con sus debidas providencias. "Si la memoria no me falla, Fernández debiera tener en cuenta dicho informe, que se elaboró cuando la discusión en torno a la pastilla del día después comenzaba a perfilarse como el gran debate valórico de los últimos tiempos", asegura Hormazábal.
El tema de los DIU y la píldora se instaló de nuevo en la agenda esta semana, luego que el TC analizara la causa el martes, jueves y viernes, hecho que generó expectación, pero en el organismo todavía no se toma ni siquiera un acuerdo a favor o en contra de la presentación de los parlamentarios de la Alianza, por lo que el fallo seguirá en suspenso los próximos días. LND