
Domingo 6 de abril de 2008
Un primer grupo de 39 refugiados palestinos, de un total de 117, llegó hoy a Chile para establecerse en el país tras permanecer por dos años en la desértica frontera entre Siria e Irak, .
Las ocho familias de inmigrantes, que provienen del campamento Al Tanf de Naciones Unidas donde permanecen unos 700 refugiados, llegaron a La Calera donde fueron recibidos con aplausos y el ondear de banderas palestinas. En esta ciudad, los inmigrantes - entre ellos 23 niños - fueron ubicados en cómodos departamentos de un edificio del centro, donde sus nuevos vecinos los recibieron con banderas y aplausos.
Después que dejaron las pocas pertenencias que traían consigo, los inmigrantes no tuvieron tiempo para reponerse de las 40 horas de viaje desde Damasco, pues en la plaza de la ciudad se montó una ceremonia de recepción encabezada por el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, y la representante del gobierno palestino en Chile, Mai Al-Kailh. También estaba el representante del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en América Latina, Cristián Koch.
"Que el sufrimiento sea parte del pasado, y que Chile sea fuente de su nueva felicidad", dijo Harboe en su mensaje de bienvenida, mientras que el alcalde de La Calera, Roberto Chahuán, nieto de un palestino que llegó a esta tierra hace un siglo afirmó que "en ustedes volvemos a vivir la aventura de ser inmigrantes".
Tamer Jalifa, en representación de los refugiados, declaró que ahora esperan acabar con "años de sufrimiento, los últimos dos en el desierto", explicando que ahora "tenemos confianza que aquí podremos vivir en paz".
"Partimos en febrero de 2007 planificando este programa", explicó a la agencia AFP Cristián Chahuán, responsable de un comité que trabajó en el programa de asentamiento para los inmigrantes. "Han habido exposiciones en las juntas de vecinos, en la colectividad árabe local, ha habido sensibilización en los colegios, en los centros de atención de salud. Ha sido un trabajo coordinado", afirmó.
En La Calera reside una fuerte colonia árabe que se formó con la inmigrantes llegados desde fines del siglo XIX, que tienen participación en sectores económicos como servicios o industria textil y que contribuirán a la inserción laboral de los inmigrantes, agregó. "Ahora estamos repitiendo la historia de los inmigrantes palestinos, pero con la ventaja de que tenemos cien años de experiencia".
Las primeras medidas para favorecer la integración de los refugiados será enviar a los niños a las escuelas, entregar atención primaria de salud, clases de idioma español para todo el grupo y trámites de identificación.
Otros dos grupos de inmigrantes llegarán a Chile en las próximas semanas para establecerse en la ciudad de San Felipe, y los municipios de Ñuñoa y Recoleta.
La llegada de los refugiados se coordinó entre el ACNUR, el gobierno chileno y la Iglesia Católica.