
Martes 8 de abril de 2008
El Comité Olímpico Internacional (COI) se reunirá desde mañana en Beijing para analizar una posible cancelación del recorrido de la antorcha de los Juegos de 2008, pero China replicó que "ninguna fuerza podrá detener el fuego olímpico".
"Estoy profundamente preocupado" por los incidentes que provocó el paso de la antorcha por Londres y París, dijo Jacques Rogge, presidente del COI, quien reveló que el Comité Ejecutivo que se reunirá a partir de mañana en Beijing evaluará si debe ponerse fin al recorrido.
La ex atleta sueca Gunilla Lindberg, una de las vicepresidentes del COI, admitió que se precisa "una revisión total" del tema y no sólo del recorrido de la antorcha de Beijing, sino también de las futuras ediciones de los Juegos.
Otro vicepresidente COI, el alemán Thomas Bach, aceptó que el tema "debe ser discutido", pero advirtió que "no deberíamos ceder ante esta violencia", en referencia a las fuertes protestas que piden especialmente por un Tíbet libre.
El responsable de comunicaciones del COI, Kevan Gosper, se declaró hoy "desesperadamente descontento" y afirmó que los manifestantes que atacan la antorcha "le hacen mal a su propia causa".
"Ninguna fuerza" podrá detener el recorrido de la antorcha, que "proseguirá su recorrido con el apoyo de los habitantes del mundo entero", advirtió a su vez Sun Weide, portavoz del Comité Organizador de los Juegos que comenzarán el 8 de agosto en Beijing (BOCOG).
"La antorcha pertenece a todos los pueblos del mundo" y atacarle significa "violar el espíritu olímpico", añadió Jiang Yu, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, quien atribuyó los incidentes "a la gavilla del Dalai Lama".
"Su proyecto está destinado al fracaso, porque él es el representante de un sistema esclavista y feudal", siguió Jiang Yu, quien aclaró que "no obstante la puerta del diálogo sigue abierta, aunque haya elegido el camino de la violencia".
Mientras la antorcha ya está en San Francisco y es esperada para el viernes en Buenos Aires, la gran discusión se centra sobre la seguridad, pues China y Francia cruzaron descargos por los incidentes que obligaron a alterar el recorrido en París.
"Francia no protegió a la antorcha", acusó en Beijing el Global Times, mientras que el Diario del Pueblo, del Partido Comunista, afirmó que las protestas muestran "el desprecio de los extranjeros por el pueblo chino".
China defendió además a los miembros de la Policía Armada del Pueblo (PAP), un cuerpo paramilitar que protege el recorrido de la antorcha, pero que también está en el centro de las críticas por su actitud hacia muchos de los portadores.
"Eran como robots, muy arrogantes, me gritaban 'corre','detente' y yo me preguntaba ¿y estos quiénes diablos son?", contó Konnie Huq, una animadora de la TV británica que sufrió un ataque cuando le tocó portar la antorcha en Londres.
Los incidentes aún más graves del lunes en París fueron "un espectáculo un poco triste, pero normal en una democracia", dijo hoy el presidente francés Nicolas Sarkozy, quien agregó que "esto demuestra que China y el Dalai Lama deben encontrar una solución política para que los Juegos tengan un desarrollo normal".
"Lo que sucedió en París complica" el objetivo de Sarkozy de que China y el Dalai Lama retomen el diálogo, admitió a su vez Bernard Kouchner, ministro de Exteriores de Francia.
El paso de la antorcha por París "se trasformó en un desastre para las autoridades chinas y la policía francesa" y "en una victoria para los opositores del régimen de Beijing", escribió hoy el diario Liberation.
"Hay ciertos políticos que han comenzado a mezclar la política con el deporte, pero es mejor dejar la historia a los historiadores y el deporte a los deportistas", advirtió en Moscú Serghei Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia.