
Martes 8 de abril de 2008
La Casa Blanca no descartó hoy la hipótesis de que el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no asista a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, prevista para el 8 de agosto en Pekín.
Así lo informó Dana Perino, portavoz de la administración Bush, que siempre había garantizado su asistencia a la ceremonia, no obstante los fuertes reclamos contra la política de derechos humanos de China.
Respondiendo a preguntas de la prensa, Perino dijo que Bush no cambió su decisión de ir a la ceremonia, pero que ésta no es irreversible y que todavía "no hay un programa del viaje presidencial".
Cuando se le preguntó si esa respuesta podía ser considerada como una puerta abierta a la posibilidad de que Bush no asista a la ceremonia, Perino contestó: "no lo diría de ese modo". Pero cuando se le dijo entonces si la postura era "irreversible", la portavoz respondió que "el Presidente siempre puede cambiar" esa decisión.
La declaración se produce luego que Hillary Clinton, la precandidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, renovó el lunes su pedido para que Bush no asista a la ceremonia, "a la luz de los recientes acontecimientos y ante la falta de cambios por parte del gobierno de China", según dijo.