
Domingo 13 de abril de 2008
El pasado martes 1 de abril, aniversario de la muerte de Jaime Guzmán, la ex alcaldesa de Viña del Mar y actual concejal UDI Eugenia Garrido estuvo casi todo el día tratando de ubicar a su amiga Virginia Reginato. Pero la Coty, para el pavor de sus correligionarios, no aparecía por ninguna parte. Recién en la tarde, a la salida de la misa conmemorativa en la iglesia de las Carmelitas de avenida Libertad, la crema y nata del gremialismo regional se enteró de que la alcaldesa estrella se había desconectado para visitar a un tarotista, en compañía de su jefa de gabinete, María Angélica Maldonado.
La anécdota, dicen en el entorno de Reginato, da cuenta de la enorme influencia que ha adquirido Maldonado, al punto que la mayoría de los dirigentes y concejales consultados por LND coinciden en que es ella quien realmente ejerce el poder en la ciudad.
La relación entre ambas se inició antes de la elección municipal de 2004, cuando Maldonado era la eficiente secretaria y el brazo derecho del entonces diputado Gonzalo Ibáñez Santa María, uno de los estandartes de la UDI en la zona. "Ibáñez fue el que inventó el fenómeno de la Virginia", dicen en los pasillos de la alcaldía, y recuerdan como la Manán, como la llaman todos, se entregó por completo a la campaña: desde coordinar a los brigadistas y los "puerta a puerta" hasta supervisar los aspectos financieros.
Así se ganó la confianza de Reginato, quien depositó en su nueva colaboradora el peso de las tareas administrativas y se dedicó a cultivar el contacto directo con la gente, lo que le ha permitido mantener su popularidad arriba de 70%.
"La Virginia reina pero no gobierna. Todas las decisiones las toma la Manán, aunque ella no firme nada", asegura un concejal. "Cuando ella está de vacaciones, simplemente nadie toma decisiones", agrega un viejo militante gremialista.
Hay áreas en las que no es difícil suponer que esta mujer de 38 años tiene un amplio rango de acción. Por ejemplo, la Casa del Deporte, una institución que dispone de un presupuesto aproximado de 800 millones de pesos al año, es controlada por Javier Aravena, marido de Maldonado. A través de esta entidad estalló un escándalo, en cuyo esclarecimiento trabajan la Contraloría y el Ministerio Público (ver recuadro).
Ni una hoja sin que ella lo sepa
La influencia de Maldonado ha cobrado relevancia ante la complicada situación que vive la Municipalidad de Viña del Mar, bajo la mira de tres investigaciones. La más relevante es el sumario interno que ordenó la Contraloría para determinar si hubo falta en el contrato por 15 millones de pesos que el municipio otorgó por adjudicación directa sin licitación pública a la consultora Gestión Municipal Avanzada (GMA), vinculada al operador UDI Iñaki Busto y que también tiene negocios cuestionados en Recoleta y Huechuraba.
Además, el 14 de febrero la alcaldesa firmó un decreto que ordena pagar durante un año la suma de 2.048.916 pesos al ingeniero agrónomo Jaime Jullian, uno de los socios de GMA, para la entrega de "asesoría a la contraparte técnica del estudio de modificación al Plan Regulador Comunal", en cuya elaboración interviene la misma consultora.
Quince días antes, Reginato había aprobado el pago de exactamente la misma suma (24,6 millones de pesos al año) al concejal de Recoleta Marcelo Teuber, egresado de administración pública y que en 2006 cobró a Huechuraba un millón de pesos al mes por supervisar a los salvavidas de la piscina municipal incluso en invierno. Su misión era implementar la Ficha Vecino, el proyecto estrella de GMA.
Virginia Reginato explicó que adjudicó el contrato en función de la "confianza y seguridad" que le merecía la empresa.
En Viña se replica en parte la historia de Colina y Huechuraba, donde funcionarios cercanos al alcalde de turno como Domingo Soto e Iñaki Busto, respectivamente alcanzan importantes cuotas de poder.
La decepción de Ibáñez
Egresada de la primera promoción de derecho en la Universidad Adolfo Ibáñez, la excelente disposición al trabajo y el carácter fuerte de María Angélica Maldonado se hicieron notar desde sus años como estudiante. "Tiene un vozarrón muy parecido al de la Patricia Maldonado", dicen los que la conocen. Fueron esas características las que llamaron la atención de Ibáñez, quien era entonces rector de la universidad: la convirtió en su protegida y asesora más directa.
Pero la sociedad con Ibáñez se rompió cuando el abogado intentó la reelección en 2005 y perdió sorpresivamente frente al RN Francisco Chahuán. "Ella se dedicó a trabajar más con la Virginia y no hizo todo lo necesario para que Ibáñez ganara. Sus decisiones fueron erráticas", dice un ex funcionario municipal que milita en la UDI.
La relación entre maestro y alumna se fue enfriando hasta quebrarse definitivamente. De hecho, la única vez que Ibáñez ha hablado en público de las presuntas irregularidades, la semana pasada en el diario "La Estrella de Valparaíso", explicó que no se había comunicado con la alcaldesa ni con la cuestionada jefa de gabinete. El ex diputado también parafraseó al diputado Julio Dittborn, diciendo que no ponía "las manos al fuego por nadie", y no descartó renunciar al partido, mientras en su entorno aseguran que está "muy decepcionado".
Las huellas de la poderosa funcionaria también aparecen ligadas a otro escándalo que estalló durante las últimas semanas: los llamados "sobresueldos" que el Casino Municipal paga a personas que trabajan en el municipio, y cuyo verdadero cometido en el recinto de juegos busca acreditar la Contraloría. "Es normal que haya ciertas personas, no más de cinco, que ejerzan funciones de auditoría en el casino a nombre de la municipalidad, pero ahora encontramos 16 casos", explica el concejal Víctor Andaur (PC), quien, junto al PPD José Molina, presentó a fines del mes pasado una denuncia para que la Contraloría investigue el caso. En la lista de beneficiarios aparece Carolina Fuentes Martínez, secretaria de la jefa de gabinete, que además de su sueldo percibiría un ingreso de 500 mil pesos por cuenta del casino. Y también la secretaria de Reginato, Jeannette Donoso Díaz, recibe 380 mil pesos a través del mismo sistema (ver recuadro).
¿El principio del fin?
De acuerdo con su personalidad exuberante, la Manán prefiere las multitudes, y sólo aparece en público en actos masivos o en alguna instancia bien visible, como las reuniones con la comisión organizadora del Festival de la Canción. Aunque vive en un departamento nada ostentoso en calle San Martín y maneja un Subaru Legacy que no es del año, el toque de glamour se lo dan los safaris de compra que emprende a Miami al menos una vez al año. Pero tanta alegría, al parecer, está empezando a acabarse. En la UDI le han hecho saber a Reginato que su mujer de confianza tiene demasiado poder. "En reiteradas ocasiones le hemos hecho notar la necesidad de mantener el equilibrio, porque dentro de la municipalidad, María Angélica no tiene contrapeso", dice Luis Parot, militante UDI y ex candidato a alcalde de Viña. "[Maldonado] es un problema que se puede agravar en el futuro", agrega Parot. Especialmente teniendo en cuenta que desde su cargo no se le puede adjudicar ninguna responsabilidad administrativa. Y la Contraloría ya determinó, al menos, que hubo "omisiones" en el caso de GMA, por lo que el 26 de marzo envió un oficio a la municipalidad recordándole que había pedido realizar un procedimiento administrativo contra el o los funcionarios responsables, y que "a la fecha no se ha dado respuesta a la petición formulada".
Por estos días, cercanos a Maldonado y a la alcaldesa, incluyendo a dos destacados empresarios las fuentes hablan incluso de un ex presidente del Club de Viña y un rector universitario , han hecho un intenso lobby a algunos concejales para evitar que éstos firmen una acusación por notable abandono de deberes ante el Tribunal Electoral, basados en la resolución que determinó la adjudicación irregular del contrato por 14 millones a GMA. Ya se cuenta con las firmas de Andaur y Molina, y con una más se podría presentar el libelo. La acusación debería concretarse antes que concluya este mes y el ambiente es de extrema tensión en el municipio. LND