
Domingo 13 de abril de 2008
"Puro hueso". Roberto Fuentes. Cuarto Propio, 2007. 274 páginas.
Si me preguntan de qué trata esta novela, de inmediato digo que es sobre la amistad, lo cual puede percibirse como algo sencillo y pueril. Pero, de serlo, estoy seguro de que funciona, y logra retratar la amistad adolescente y su posterior etapa; una difícil juventud, como diría Claudio Giaconi hace algunas décadas. Así, esta novela se presenta como fiel reflejo del relato de iniciación donde un protagonista, niño, adolescente o joven, experimenta, crece y aprende. Roberto Fuentes lo tiene esto claro y lo explicita en la misma novela, cuando el narrador recuerda a su editor aconsejándole "sacarse el estigma del escritor de historias infantiles proletarias". A pesar de cargar con esa marca, Fuentes no le hace caso y continúa.
A lo anterior se agrega el tema de la escritura. "Puro hueso" está dividida en tres novelas cortas: "El alarife y el aprendiz de escritor", "Puro hueso" que da su nombre al libro y "Vino de Parra". La primera de ellas gira en torno a la figura de Betto el mismo Roberto Fuentes , un ingeniero que aspira a convertirse en escritor y que para ello ha definido una lista de pasos a seguir: recibir una pronta respuesta a un correo electrónico enviado a Roberto Bolaño; conocer a Nicanor Parra, y escribir una nouvelle sobre la infancia de su amigo el Flaco. Ésta transcurre en dos tiempos distintos: el año 2003, cuando el Flaco y Betto trabajan en una constructora, y a principios de los noventa, cuando se conocen y forjan amistad en medio de riñas callejeras y las mesas de pool de la población donde vivían. La segunda, la novela corta que escribe Betto sobre su amigo el Flaco, transcurre a mediados de los setenta, en Peñaflor, y tiene como protagonistas a Benito y sus amigos Pedro y Jaime. En plena dictadura militar, ellos encuentran un cementerio donde hay una fosa común. Ahí hallan huesos, los cuales marcarán la unión como amigos y luego con la muerte. La tercera parte es mejor leerla.
En general, el cruce entre escritura y amistad está marcado por la relación entre el Flaco y Betto. Fuentes logra crear buenos relatos y lazos entre los personajes. Un acierto. No así al momento de reflexionar sobre literatura. Ahí tambalea. Lo forzado se aprecia, sobre todo, en la primera parte, cuando cae en lugares comunes al momento de expresar sus definiciones sobre la literatura como escritor iniciado. Sobre un libro de Nicanor Parra, por ejemplo, sentencia: "Es una antología. Ahí están sus mejores poemas. Realmente son buenos. Es como Bertoni, pero mejor". Frases masticadas hace bastante tiempo en la literatura chilena. Eso sí, se afirma en la tercera parte, donde amistad y escritura se amalgaman, creo, a la perfección.
Además de ser una novela de iniciación, de amistad y sobre la escritura, "Puro hueso" es también una novela para recordar aquellos años en que nos formamos o deformamos como personas. Años en los que nuestros huesos crecen y nos dan una estructura más definida. Huesos que son la base de un esqueleto, tal como las palabras lo son de una novela. Una novela arraigada en los huesos de la amistad.