
Domingo 13 de abril de 2008
"Hacer el amor", "tirar", "sexo", como lo llame, no tiene una técnica exclusiva para realizarlo que nos asegure el éxito como buenos en la cama. Entre los consultados anónimos, las mujeres han despotricado en contra de un tipo de amante detestable: el que se cree actor porno. A estos seguidores de Ron Jeremy, las mujeres los describen como quienes imitan las posiciones sexuales que han visto en alguna película XXX y muchas veces actúan como verdaderos dictadores del sexo "que patitas al hombro", "en cuatro" o, es más, sin previa consulta tratan de voltearlas haciéndose los lesos para tener luego sexo anal.
La situación empeora si les dan de nalgadas. Esos, sin duda, fueron los hombres que se ganaron el primer lugar en el pódium de los peores en la cama. A la vez, los adanes se quejan de las mujeres que no se atreven a innovar otra posición sexual que no sea la del "misionero", pensando que el resto de las posibles formas de tener sexo sólo lo hacen las prostitutas.
Los machos también disparan en contra de la mujer que se saca la ropa, se tumba en la cama y espera que el hombre lo haga todo. El acto sexual con una mujer inexpresiva, que no gime ni pone caras para saber cómo va la cosa, les parece un lata, necrofilia pura. Siguen las quejas entre las encuestadas que aseguran que un tipo de amante aborrecible es el que pide sexo oral a la primera y, es más, sin preguntar le hace "el gesto técnico" de colocar su mano sobre la cabeza, y trata de retenerla con el riego de provocarle una tortícolis.
LOS PEORES ERRORES
En la web estadounidense se pueden encontrar páginas dedicadas a la solución de problemas sexuales, donde se habla de la eyaculación precoz y la eyaculación tardía, entre otras dificultades masculinas. En sex&relationship aparece una lista de 50 errores que los hombres cometen en la cama. Entre éstos se contempla: tocar con brusquedad las zonas erógenas, engancharse a los pezones de una mujer como recién nacidos, intentar sin éxito la penetración en la oscuridad y preguntarle después del sexo si le ha gustado. Para las mujeres, las advertencias detallan que jamás se haga un moño para realizar sexo oral, y esta situación sólo se vería empeorada por una cara de asco. Esta acción es superada por la gran metida de pata de enterrar los dientes en el pene del hombre durante una felación. Pero el gran punto en común está en un gran y único error: no hablar sobre lo que está permitido, sin informarse sobre los gustos de ambos a la hora del sexo.Ximena Santa Cruz, sicóloga experta en terapia sexual, asegura que en general las mujeres no entienden el mundo sexual de los hombres basado en las imágenes y en las generalidades. Asegura que las mujeres, ante este comportamiento, se sienten un poco objetadas. Y ahí viene el problema, porque a ellas no las excita lo que a ellos sí. A eso se suma que las mujeres chilenas están poco genitalizadas. Ese es el momento de la total desconexión sexual. Para la sicóloga, el sexo no se debe aprender tanto desde la iglesia como de la televisión o desde cosas que se creen "masculinas" y "femeninas". Según ella, el gran problema radica en la falta de comunicación. "Las mujeres están un poco chatas del que ponte pa' allá, ponte así, porque parece un ejercicio para excitarse aprendido desde el canal Playboy", asegura. Santa Cruz dice que es por esa razón a veces parece que las chicas no disfrutaran del sexo, y es porque simplemente no están conectadas. Entre dimes y diretes sexuales, la discusión encuentra un punto de inflexión: no importa el número de amantes anteriores que tuvo un hombre, ni que la mujer carezca de la flexibilidad de una contorsionista para realizar posiciones; la unión con el otro parece ser la única clave de un buen amante.
A continuación, famosillos revelan el prototipo de amantes que detestan.
Lorene Prieto: "El que no tiene ganas"
"Desecharía a un hombre egoísta, a ese que no le importa el placer del otro, del que está al lado en la cama. Un hombre malo para la cama es el que sencillamente no tiene ganas, porque no le interesa; eso, sencillamente, es terrible. El segundo es aquel tipo que se hace el lindo, el que hace distintas posiciones, se las da de macho y cree que eso es justo lo que hay que hacer, porque no tiene un estilo propio en la cama. Cree que la técnica es como él la ha visto o la ha escuchado".
Poli Délano: "Los malos son los cartuchos"
"Creo que hay varios factores. Uno, a mi juicio, es la falta de libertad generada por un excesivo pudor, o llámese el cartuchismo. 'Que apaga la luz', 'no me mires', 'ay, eso no'. Otro factor es la falta de inteligencia. Tengo la impresión de que una mujer inteligente e intuitiva, aunque no compita para reina de belleza, es mejor en la cama que una tontona, por más rica y espectacular que ésta sea".
Álvaro Escobar: "Las no pasionales"
"Alguien malo para la cama es quien padece de torpeza cerebral como síntoma de perder el momento. Yo no tengo conciencia de que voy a procrear cuando me meto a la cama, no se puede usar la razón en un lugar donde se supone que uno pierde la cabeza. Una mujer mala para la cama es aquella que no es pasional, la que piensa cosas en ese momento, la que no se entrega a la sabiduría del cuerpo. Todo eso termina con la torpeza anatómica, con la censura, da cuenta de que no se está siguiendo el ritmo del cuerpo".
Sebastián Eyzaguirre: "La que no engancha en el juego"
"Una mina mal amante se cacha desde antes en la etapa de seducción, la que no engancha en el juego: en esas tallas que uno tira sin tratarla como guarra, por supuesto , pero no las entiende. Uno se puede anticipar y achuntarle en el ciento por ciento de las veces cuando una mina es mala para la cama. No entiende ese juego de seducción, te das cuenta que es de personalidad planita, esas son las peores. Una vez en el ring, el peor tipo de mina son aquellas que parecen troncos, se nota en su rigidez, en esas piernas que parecen de un futbolista lesionado... eso es muy desagradable".
Cristina Tocco: "Los que no saben besar"
"En lo personal me anula la libido los hombres que no saben besar. Esos que te apoyan los labios como dos filetes de pejerrey y te mojan toda la cara, amén de otras zonas erógenas, sin ningún tipo de vibración sensual. Otro punto nefasto es el manejo débil de las manos. Cuando no hay suficiente presión erótica y te recorren el cuerpo casi como tamborileando con los dedos o el que se queda pegado en la caricia hasta que te salgan llagas. Otro amante insoportable es aquel que en el intervalo te habla de sus ex, o el que se compara siempre con los ex tuyos. El que al final te pregunta ¿te gustó?".
Ana María Gazmuri: "No tolero a los engreídos"
"A mi juicio, los que son malos para la cama son los que hablan más de lo que hacen, el que te cuenta sus aventuras sexuales. Creo que el hombre que conversa y expone que sabe mucho, ya presume que la realidad no es como lo que pinta. Como amante, no tolero el hombre engreído, al poco hombre; de muchas palabras que, en el momento preliminar, se transforma en un latero. Ese que en la intimidad no comprende ni mira al otro".
Maraisa(Escort): "Los hombres con eyaculación precoz"
"Los hombres machistas, esos que quieren dominar la situación y no se detienen en el juego ni en estimular a la mujer son los malos para la cama. A veces, si el hombre está educado sexualmente, las mujeres arrugan la nariz. En mi experiencia, el hombre que es malo para la cama es el que se remite al acto y nada más. También, los hombres con eyaculación precoz o tardía, los que hurgan con las manos y dedos sin esperar que la mujer se lubrique de forma natural".
Nelson Ávila: "Las que bostezan en la etapa preliminar"
"Una actitud que delata a una mujer mala amante es que bostece en la etapa preliminar, esa acción es suficiente para sepultar la libido del amante más aguerrido. Eso, en una mujer, es un efectivo signo de la más brutal indiferencia y ausencia de participación. Esa señal, a veces, se ve acompañada de una actitud parapléjica de la chica incompatible con el lance amoroso".
María Laura Donoso: "El que se mira en el espejo"
"El que no tiene una previa de caricias antes del sexo y cree que el calzón se baja de buenas a primeras. Ése no se ha enterado que las mujeres necesitamos un preámbulo, sentirnos únicas, y que necesitamos un rato largo de juego antes del sexo para sentirnos deseadas y que se despierten las ganas. Otro tipo destestable es aquel que durante el sexo se mira en el espejo para ver si está reproduciendo con exactitud la posición que vio en alguna película pornográfica. En ese momento hay cero intimidad, cero calidez; allí se te quita el deseo".