
Martes 15 de abril de 2008
Pedro Pablo Gutiérrez Philippi, abogado del ecologista Douglas Tompkins, salió al paso de las declaraciones de personeros de gobierno, defendiendo la situación de residencia del empresario y su "libertad de expresión". Pero fue más allá, al resaltar la transparencia de sus inversiones en Chile y las donaciones que recibe para sus labores medioambientalistas.
En una declaración de siete puntos, la defensa de Tompkins expresó su molestia con las críticas desde La Moneda, enfatizando que "esta es la primera vez que el gobierno efectúa un cuestionamiento público, sin antes requerir los antecedentes necesarios para despejar cualquier duda relativa a su situación o actividades en Chile". No obstante, precisa que pese a este impasse, el empresario sigue disponible al diálogo con las autoridades.
El texto responde directamente a las declaraciones del subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien hoy insistió en que "hay que tener claro el origen y el destino" de los recursos de Tompkins. Ante esto, la defensa del empresario puntualiza que "todas las inversiones realizadas en Chile por entidades vinculadas a Tompkins o a su cónyuge se encuentran debidamente registradas ante el Comité de Inversiones Extranjeras o el Banco Central de Chile", y añade que "las donaciones recibidas en el extranjero por las fundaciones vinculadas al matrimonio Tompkins así como el uso o destino de dichos fondos son completamente transparentes y de acceso público".
Asimismo, respecto a la polémica por sus actividades en el país con visa de turista, el jurista aclara que "su situación migratoria se encuentra plenamente ajustada a derecho" y añade que el empresario permanece "la mayor parte del tiempo fuera del territorio nacional".
En este sentido, precisa que "las normas vigentes sobre extranjería no impiden, en forma alguna, que un inversionista extranjero con visa de turista o de residente haga uso de su libertad de expresión o de opinión de la misma forma como lo hace cualquier chileno", declara referencia a los llamados desde La Moneda para que el dueño del Parque Pumalín "no se meta en las políticas internas".