
Más allá del número, si 12, 15, 17 ó 20 mil mujeres, hombres y niños que el martes concurrieron a la marcha de protesta por el fallo del Tribunal Constitucional que impide la distribución de la píldora del día después en el sistema de salud pública, lo realmente importante es que el rechazo a esta determinación fue masiva, contundente, ciudadana y pacífica. No se registró ningún detenido en Santiago y ningún disturbio o desmán.