
Domingo 27 de abril de 2008
Podría ser un notario jubilado, porque está cómodamente estirado sobre una silla reposadera cubierta para que el cliente se sienta a sus anchas. El cielo está despejado y el único ruido es el que emiten los pájaros.
Es el hotel de las Termas de Chillán, pero el hombre posado sobre la silla no usa dos celulares ni cadenas de oro. No, es Nelson Villagra, de 70 años, que fue miembro del MIR hace más de tres décadas y que interpretó a Jorge del Carmen Valenzuela Torres en la película "El Chacal de Nahueltoro" (1968), de Miguel Littin, y que quedó tan marcado con el personaje que incluso hasta en Canadá, donde vive, hay personas en la calle que lo reconocen.
Cansado, eso sí, de hablar del personaje, prefiere el presente y su rol actual. Un profesor jubilado, viudo y cansado, en la última película de Cristián Galaz y Andrea Ugalde.
"El regalo" es la historia de Francisco (Villagra), quien es invitado por sus amigos a pasar unos días a las termas para que se le pase lo amargo y el desgano de vivir. Sus amigos son Julio Jung, Jaime Vadell, Héctor Noguera, Delfina Guzmán y Gloria Munchmeyer.
NO + TELESERIES
Hace 22 años que Nelson Villagra vive en Montreal (Canadá). En 1989 entró por primera vez al país luego de exiliarse en la Embajada de Honduras en los años setenta. "Sí, estaba en la última lista de los prohibidos, y por fin pude entrar", cuenta.
Aquí, el actor habla de sus nuevos papeles, de por qué siente rabia contra Chile, de su decepción ante el "proyecto Concertación", de sus pares, y de su emotivo regreso a Chillán, de donde es oriundo: "¡Es muy emocionante!, tengo una relación muy especial con la naturaleza", dice apuntando las lengas, árboles que se repiten en el paisaje, para más tarde abrazar una e inspirar hondamente y repetir con los ojos vidriosos: "¡Esto soy yo!".
Cuando Villagra llegue a Canadá se pondrá a trabajar en una película basada en el libro "La amante inglesa", de la francesa Marguerite Duras. "Estará realizada en español, y serán dos protagonistas: mi mujer, que es actriz [Begoña Zavala], y yo". Además, tiene una oferta para trabajar en una telenovela. "No conozco bien el proyecto, pero es interesante porque toma el conflicto de los inmigrantes en Quebec".
- ¿Por qué no se establece en Chile?
- Luego de la experiencia de la teleserie "Hippies", preferí marginarme de las actividades artísticas y reflexionar sobre lo que había realizado en Chile, si valía la pena insistir o reintegrarme al cine en Canadá, y opté por quedarme en una suerte de años sabáticos. Además, fue un tiempo que viví holgadamente, pero este país está lleno de gente que vive sin dignidad. La conclusión fue que aceptaría trabajos que sólo me gustaran. La experiencia de las telenovelas en Chile no me gustó.
- ¿Por qué?
- La telenovela chilena, como tiene que lidiar con gente de todas las edades, por el horario, es finalmente como la canción de Víctor Jara, "usted no es na' ni chicha ni limoná". No son comedias, no son dramas, es una mezcla rara. Incluso yo presenté un proyecto de teleserie a Canal 13 que no tuvo mayor resultado.
DE CHACAL A PROFESOR
-¿Cómo ha sido protagonizar a un jubilado?
Para mí, la tercera edad es una donde hay posibilidades básicas, o uno se deprime y automargina o que intenten marginarte, o la más interesante, que es cuando uno se da cuenta que debe aprovechar la experiencia y que, por tanto, tiene mucho más textura de alma que la que tenía uno a los 20 años. Tengo la sensación que a mi edad está todo por conocerse y saberse.
-¿Y de ser el Chacal de Nahueltoro a un astrónomo jubilado?
Es un profesor jubilado de astrofísica e investigador; o sea, tiene un nivel intelectual y de vida completamente distinto a lo que fue Jorge del Carmen. Espero que este jubilado que represento sea un punto de partida para integrar a la gente de la tercera edad a la sociedad.
-¿Cómo se han portado los compañeros de rodaje?
-Tengo una larga trayectoria con ellos, que se interrumpió en un momento, pero alcanzamos a vivir experiencias muy buenas. Con Jaime Vadell y Delfina Guzmán empezamos a trabajar profesionalmente en el teatro de la Universidad de Concepción en los años cincuenta. ¡Es muy emocionante! Lo mismo con Héctor Noguera, con quien trabajamos juntos en "El Chacal de Nahueltoro"; con Julio Jung trabajamos en la película "Amnesia"; a Gloria Munchmeyer, quien llegó desde Valparaíso a integrarse al Ictus... ¡Lo hemos pasado muy bien!
"¡ROTOS EXTREMISTAS!"
-¿Cómo ve el sistema político-social que se está dando en el país?
-La vida nos ha demostrado que las ortodoxias no funcionan, porque la vida es más compleja. En ese sentido, la incertidumbre en la que se vive hoy provoca una inquietud, pero que te hace estar más despierto, sobre todo porque hay una suerte de dispersión cultural, de modos de vida y sus opciones. No hay conglomerados que tengan ideas claras. El proyecto que tiene Chile no me gusta, el consumismo está muy presente; ¡yo no puedo vivir en Chile porque me da rabia! ¡Vivo enrabiado! La diferencia de la distribución del ingreso es una cosa detestable. Más encima hay mucha ostentación de la riqueza. Cualquier día se va a armar una batahola social, ¡y van a saltar diciendo que son los rotos extremistas!
-¿Se decepcionó de la Concertación?
-Sí. La Concertación ha sido incapaz de doblegar al capital. Además, que hay sectores empresariales del país que no permiten que la gente tenga un mayor acceso a las cosas, y así que exista una mayor equidad. Condiciones de igualdad en cuanto a opciones. Hay mucha marginalidad. Chile es una alta y estrecha meseta, y luego una larga escalera que desciende y cada uno vive en su peldaño comiendo su propia mierda. La única democracia que se practica aquí es la que existe entre La Moneda, el Parlamento y el barrio alto.