Inicio » Deportes

  "Lo que era un juego hoy es un gran negocio"

  "Lo que era un juego hoy es un gran negocio"

  El profesional, voz autorizada en su campo por su trabajo en el exitoso proceso del estratega en las selecciones menores de Argentina, aborda las presiones en el alto rendimiento y la ayuda que se puede prestar para enfrentarla de mejor manera. "Campeón se nace, pero también se hace", dice.

Viernes 2 de mayo de 2008


En 1994, Marcelo Roffé, licenciado de la Universidad de Buenos Aires, inició como sicólogo deportivo su trabajo en el fútbol formativo de su país en un área aún no explotada en ese entonces.

Su tarea partió en las juveniles del club Ferrocarril Oeste, donde ejerció hasta el año 2000 en una vivencia que se tradujo en el libro "Sicología del jugador de fútbol", publicado en 1999 y que le abrió las puertas de un período que lo llenó de satisfacciones. "Tuve la suerte que Pekerman lo leyera y sin conocerme me llevara a trabajar con él a las selecciones juveniles con vistas al Mundial Sub 20 de 2001", dice.

Tras el título albiceleste en ese certamen, continuó hasta el 2006 con las Sub 15, Sub 17 y Sub 20. "En la última etapa realicé ayudas puntuales en la selección mayor aunque nunca fui parte del cuerpo técnico ni viajé al Mundial de Alemania".

Cuenta que en ese período trabajó en la parte sicológica a temprana edad con jugadores como Javier Mascherano, Lionel Messi, Sergio Agüero, Fernando Gago, Carlos Tevez, Maxi Lopez y Javier Saviola, entre otros, quien triunfan hoy las ligas más importantes del exigente fútbol europeo.

"Todos los que llegaban eran sometidos a estudios de todo tipo, entre ellos sicológicos, perfiles de personalidad aplicados al rendimiento. Fueron 13 años de un proyecto sin antecedentes en el fútbol argentino", señala el profesional.

-¿Por qué sólo llegan algunos al éxito y otros quedan en el camino?

-El fútbol de elite es muy exigente, no es para cualquiera. Hay cuestiones que se pueden trabajar para mejorar como la concentración, el planteamiento de metas, la toma de decisiones, el control de los miedos y las presiones, la cohesión de equipo, el control de impulsos, etc. Pero cuenta mucho la personalidad, la tolerancia a la frustración, la capacidad para superar obstáculos. A veces el jugador ya trae fortaleza mental innata. A veces no y hay que ayudarlo, pero no somos magos.

-Usted ha estado en Chile y conoce este medio. ¿Qué opinión tiene de nuestro país en ese sentido?

-He tenido la suerte de ser invitado en varias oportunidades a dictar conferencias, capacitaciones  o cursos, pero no soy quien para responder esa pregunta. Hay colegas como Enrique Aguayo, Rodrigo Cauas, Alexis Ponce, Laura Traverso o Alicia Romero que lo puede hacer. Eso sí, veo que hay espacio para la sicología deportiva y también que en fútbol y tenis están cada vez más competitivos.

-En Chile se suele decir que el deportista argentino tiene una mentalidad ganadora que le falta a nuestros compatriotas. ¿A que se debe esto?

-No sé si es un tema de identidad, de mentalidad u otros factores. Campeón se hace pero también se nace. En ese sentido creo que por ejemplo Marcelo Bielsa le dará muchas cosas a la selección chilena a mediano y largo plazo. Es muy trabajador y sabe lo que busca y lo que hace. Y si dio el sí, es porque vio que había material trabajable. Hay que creer más en las propias virtudes.

-¿Se puede ayudar al deportista a soportar mejor la presión en el alto rendimiento?

-Las presiones van a existir siempre. Por eso hay que desarrollar habilidades sicológicas para poder controlarlas. Cada vez hay más presiones, ya que lo que era un juego hoy es un gran negocio. Y el jugador está muy pendiente de dar lo que se espera de él y eso lo ata y le merma el rendimiento. Hicimos estudios comparativos de miedos y presiones en Argentina, España y Paraguay (se pueden ver en www.marceloroffe.com) con resultados sorprendentes. Estar en la cima se paga. Existe el veneno del éxito. No es fácil mantenerse y menos superarse.

"SOMOS NECESARIOS"

-Usted tiene un prestigio ganado en el medio de la sicología deportiva. ¿Es un área que va en crecimiento?

-Absolutamente. Cada vez hay más trabajos invisibles. La sicología deportiva ayuda a jugar con ventaja y desde un costado ético. Ahora, no es difícil imaginar que en Beijing haya más detectados por doping que en Atenas, ya que se busca ganar como sea, no importa cómo. Aún en los Juegos Olímpicos se pierde la esencia del espíritu amateur.

-¿Son imprescindibles los sicólogos para los deportistas de alto rendimiento o por ejemplo para altos mandos de una empresa para logren las metas y objetivos?

-Somos necesarios más no imprescindibles. Hay empresas que triunfan sin trabajo de "coaching" y equipos que siguen saliendo campeones sin sicólogo deportivo. Pero estamos poniendo nuestro granito de arena en varios deportes. Nuestro trabajo es importante en la base, con los niños, padres y entrenadores. Pero allí no nos buscan. Nos buscan en el alto rendimiento, donde podemos garantizar bienestar sicológico, pero nunca resultados.

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.