
Sábado 3 de mayo de 2008
Aunque persiste el temor a brotes de violencia, Santa Cruz vive con aparente calma las horas previas a la celebración del referendo autonómico que es rechazado por el gobierno de Evo Morales y sus partidarios.
Santa Cruz acudirá mañana a las urnas para ratificar su estatuto de autonomía como parte de un proceso que persigue una "nueva Bolivia" mediante un "gran acuerdo nacional", como dijo hoy el gobernador de ese departamento, Rubén Costas.
De este modo, la crisis política de Bolivia llegará a un punto crucial este domingo cuando 935.959 cruceños están convocados a las urnas para decidir si quieren dotarse de un estatuto autonómico.
Ni el Ejecutivo, que considera la iniciativa como "secesionista" y promovida por las "logias" conservadoras de este departamento, ni la Corte Electoral Nacional reconocen la legalidad de esta consulta, también prevista en las regiones opositoras de Beni, Pando y Tarija para el mes de junio.
"Creemos que Bolivia empieza a renacer a través de las regiones", aseguró hoy Costas en una concurrida rueda de prensa con medios de comunicación internacionales a los que dijo que era referendo está amparado por la Constitución vigente y, según él, "es parte esencial del proceso democrático inserto en todos los bolivianos".
Más de 300 medios de comunicación, 70 de ellos internacionales, se han acreditado ante la Corte Departamental de Santa Cruz para la cobertura informativa del referendo de mañana.