
Domingo 4 de mayo de 2008
Un hombre que estaba postrado en su cama murió en su vivienda de la zona denominada Plan 3000 a consecuencia de los gases lacrimógenos lanzados por la policía durante un enfrentamiento en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
Los choques se produjeron entre defensores y opositores al referéndum en curso sobre el estatuto autonómico de Santa Cruz y que en la ciudad dejaban otras 20 personas heridas.
Un canal de televisión local mostró esta tarde imágenes de la víctima fatal de 69 años, que fue hallado muerto en su lecho. El hombre fue identificado por medios locales como Benjamin Ticona.
El referendo autonomista promovido por autoridades de esa región boliviana celebra hoy en medio de brotes violentos en zonas del departamento controladas por el oficialismo, donde más de 20 personas resultaron con heridas de diversa consideración.
La consulta ha sido organizada por los dirigentes de Santa Cruz sin el aval de la Corte Electoral Nacional, que lo considera inconstitucional, ni del gobierno de Evo Morales que los considera secesionista.
Las localidades de San Julián, Yapacaní, Montero y el Plan 3.000, un barrio humilde de la capital cruceña, todas con mayoría de afines al MAS (Movimiento al Socialismo, el partido de Evo Morales), han sido los escenarios de los enfrentamientos entre oficialistas y autonomistas.
Otros cinco lesionados fueron reportados también por fuentes médicas en la localidad de Montero, otro foco de tensión en el área rural donde un joven quedó con una fractura expuesta en la pierna por la explosión de un cartucho de dinamita.
En la población de San Julián, donde anoche se iniciaron bloqueos de caminos, fuentes médicas confirmaron a Efe que un seguidor de Morales resultó gravemente herido al caer de un autobús que le atropelló y dañó sus órganos internos.
También se registraron heridos en la localidad de Yapacaní, otro reducto de los sindicatos leales a Morales en el que el referendo fue suspendido porque campesinos atacaron los recintos de votación.
En La Paz, el ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, indicó que el balance oficial de lesionados durante la jornada de votación asciende al menos a veinte y agregó que, según un reporte preliminar de la policía, habría unos 40 detenidos.
"Cualquier discurso que plantee que hoy es una jornada democrática, exitosa, pacífica y tranquila adolece de falsedad", denunció el ministro, al sostener que, además del "clima de violencia" que vive la región, la votación es un "fraude" por las numerosas irregularidades detectadas.
Señaló que se han encontrado papeletas con la opción del "sí" a la autonomía marcada previamente, que algunas personas han sido eliminadas del padrón electoral y que otras han sido amedrentadas para obligarlas a votar.
Por el contrario, el prefecto (gobernador) cruceño, Rubén Costas, responsabilizó de los incidentes y los enfrentamientos a las acciones de los seguidores de Morales.
Costas pidió a la población cruceña no dejarse "amedrentar" y "desdramatizar" lo sucedido porque, a su juicio, son irregularidades "que no son el denominador común" en este día de votación.
En el centro de Santa Cruz de la Sierra, la capital del departamento, la mañana transcurrió sin incidentes y los ciudadanos acudieron a las mesas electorales a votar con total normalidad.
La Corte Departamental Electoral explicó que sólo hubo problemas para instalar las urnas en un tres por ciento del total de recintos previstos, lo que calificó como un "éxito".
Mientras, decenas de miles de seguidores de Morales se concentraron en varias ciudades del país como La Paz, El Alto, Oruro y Cochabamba, para protestar por el referendo autonómico y en defensa de la unidad nacional.
Un grupo de manifestantes atacó en El Alto un canal de televisión perteneciente al gobernador del departamento de La Paz, el opositor José Luis Paredes, informó una fuente policial.
El referendo de Bolivia supone un momento crítico en el conflicto político que vive el país, donde el movimiento autonomista que lidera Santa Cruz está enfrentado al proyecto de refundación constitucionalista de Evo Morales.