
Domingo 11 de mayo de 2008
"El barco de ébano". Ricardo Gattini. Grijalbo, 2008. 188 páginas. Novela histórica.
En "El barco de ébano", Ricardo Gattini (1945) propone una novela histórica con tintes de relato social, de viaje, romántico y de inmigración. En ésta se relata el viaje de un barco inglés de trata de esclavos desde África a Sudamérica, cuando Montevideo y Buenos Aires eran destinos fijos. La novela comienza a ser urdida a partir de la figura de un ebanista, que viaja en este barco como ayudante del escocés McAndrew, dueño de tres esclavas, de una de las cuales el ebanista está enamorado. El giro viene cuando el escocés comenta al ebanista: "He desflorado a la princesa" después se sabe que su nombre es Petra , lo que provoca en él un gran dolor. La posterior muerte de McAndrew llevará consigo una misión para el ebanista: encargarse de sus pertenencias, incluidas las esclavas, a lo que se agrega el anhelo de liberación. Ahí el ebanista se adentra en un viaje por tierra desde Argentina hasta Valparaíso, buscando, "una simple provincia convertida entonces en un reino", donde asienta su residencia en pleno período de gestación y ejecución de la Independencia en Chile, en paralelo a los tiempos cuando se empieza a hablar de la abolición de la esclavitud y de la libertad de vientre.
"El barco de ébano" cumple con ser una novela histórica al situarse en una época determinada, valiéndose, además, de una narrativa con supuestos, premisas y hechos verosímiles que intentan completar algunos vacíos que deja la historia como tal. Simultáneamente, sin épicas ni grandes hazañas, se configura como una novela de viaje, con un peregrinaje tanto por mar como por tierra: "Nunca se había imaginado que existiera una planicie de suelo con la amplitud del mar [ ]. Estar allí en una carreta era como permanecer en un bote en medio de las olas sin un barco cercano al que recurrir". Luego, al adentrarse en las problemáticas del inmigrante y de los esclavos, la novela adquiere ribetes de novela social y relato de inmigrantes, mostrando vivencias de un grupo particular que habitó Chile por esos años, encarnado en la figura del ebanista. Finalmente, se puede hablar de que se trata de una novela romántica al ahondar en la figura idealista del ebanista y en el amor que siente por Petra, su amada.
Si bien esta novela cumple con los parámetros planteados en estas líneas, ofreciendo interesantes cruces temáticos, queda un sabor extraño: al no explorar tanto el periplo físico del viaje como las apreciaciones que el ebanista pueda tener de los cambios sociales de ese instante, y del amor por Petra, pierde valor e interés. En un pasaje del libro se esboza: "Después de ver el cuadro de las tres mujeres en un oscuro rincón de una barraca en Comoro, el ebanista comenzó a convencerse no sólo de la necesidad de eliminar el comercio de esclavos, del cual él formaba parte, sino, por sobre todas las cosas, la esclavitud en todos los países y en todas sus formas". Esos pasajes, acertados y pertinentes, escasean en la novela y bien pudieron funcionar en el tema viajero, de amor, inmigración y social.