
Inicio » Cultura y Entretención
Jueves 15 de mayo de 2008
Letras en sangre y escritura críptica adornaban, hace 120 años, la correspondencia de la policía londinense: "Mi cuchillo es tan bueno y afilado que quiero ponerlo a trabajar sin parar si tengo una oportunidad".
Firmaba "Jack el Destripador", el primer asesino serial de la historia, nunca capturado, pero sí generoso en pistas, burlas, pruebas inconclusas y cadáveres destripados. Legado que ahora resurge, cuando el Museo de Docklands de Londres abre una exposición consagrada en su totalidad al carnicero de Whitechapel.
La exposición "Jack the Ripper and the East End" parte mañana y permanecerá abierta hasta noviembre. Es la primera vez que será expuesta en su totalidad la evidencia acumulada del caso: durante abril de 1888 y febrero de 1889, once mujeres murieron mutiladas en el sector de Londres conocido como el East End. La carrera mediática y la desesperación policial terminaron acumulando pocos sospechosos y mucha evidencia.
Los salones del museo londinense incluyen cartas de "El Destripador", un cuchillo atribuido al asesino, recortes de los periódicos, retratos hablados, testimonios de testigos, fotografías de las prostitutas en el lugar de los hechos y la descripción de los métodos policiales que buscaron dar con el autor de las muertes, éstos van desde entrenar perros asesinos hasta el espiritismo. Además, la exposición busca entregar un retrato del East End cuando terminaba el siglo XIX, con todas sus miserias y terrores canalizados en el homicida más famoso de la historia. El sitio web de The History Channel preparó un especial sobre el tema (www.thehistorychannel.co.uk/podcasts.asp)
Trono mediático
El doctor Francis Tumblety, el abogado Montagne John Druitt, el nieto de la Reina Victoria, su médico, el pintor Walter Sicker, o el oficial de policía Melville MacNaghten: todos ellos han sido, hasta hoy, apuntados como los sospechosos. Pero sólo permanece la figura de "Jack el Destripador", vinculada por sangre a Londres y revisitada por más de un siglo de producciones culturales.
Ya en 1924, el cine mudo alemán se anotaba con "El hombre de las figuras de cera", con tres historias de terror, donde la última era protagonizada por "Jack". En 1927, Alfred Hitchcock adaptó al cine "The Lodger", el libro de Marie Adelaide Belloc Lowndes que entregaría el primer retrato de ficción de los incidentes en el East End, y que sería llevado al cine en dos ocasiones más.
Cincuenta años más tarde, el actor Klaus Kinski difundiría una de las representaciones más populares del degollador inglés en "Jack el Destripador" (1976), dirigida por el español Jesús Franco, donde el protagonista mataba para purgar el trauma infantil: su madre fue una prostituta.
La última superproducción centrada en el malo de Londres fue la película "Desde el infierno" (2001), con Johnny Depp, basada en la novela gráfica de Alan Moore ("V de venganza", "La liga de hombres extraordinarios"), quien ligó masonería y sicosis iluminista con la senda de sangre que marca hasta hoy a la ciudad de las nieblas.