“Bienvenidos, desde ahora, ésta es su casa”. En estos términos la Presidenta Michelle Bachelet recibió en La Moneda ayer a los 117 refugiados palestinos que han llegado en las últimas semanas a vivir al país luego de haber sido rescatados de un campamento en el Medio Oriente.
“Queremos ser su segunda patria”, agregó la Mandataria a los niños, mujeres y hombres que habían arribado a palacio provenientes de las comunas de La Calera, San Felipe, Recoleta y Ñuñoa.
“Quiero contarles que sé exactamente lo que se siente al llegar en condición de refugiado a un país extraño. Lo sé porque lo viví yo también, que fui una refugiada”, afirmó Bachelet.
“Miles de hombres y mujeres debimos abandonar nuestra tierra y encontramos tras esa dura experiencia el afecto y la humanidad de otros pueblos”, explicó al referirse a su paso como exiliada en la desaparecida Alemania Oriental.
“Se llega a un lugar con una lengua desconocida y en muchos casos difícil de aprender. Se llega a un lugar con costumbres y cultura diferentes, en el que debemos reconstruir la vida a partir de cero”, prosiguió la gobernante, indicando que cuando llegó a vivir a la RDA, “no sabía una palabra de alemán”.
Agregó que también “se llega a un lugar en el que hay esperanzas, en el que existe futuro, en el que no hay más persecución, un sitio más amable para que los hijos crezcan”.